Mayor atencion al medio ambiente en varios sectores de la sociedad
A fin de cumplir los objetivos medioambientales a que se ha comprometido Noruega en virtud de convenios internacionales, el Gobierno ha trazado una política integral de protección del medio ambiente. En este aspecto, importa adoptar medidas de mejoramiento en varios campos sociales. De ahí que se haya impuesto a cada sector público la responsabilidad de incluir las consideraciones ecológicas como importante supuesto en toda planificación y desarrollo del quehacer social. A fin de comprobar que cada sector cumple sus obligaciones medioambientales, todos los ministerios, al elaborarse el Presupuesto Nacional de cada año, deberán exponer, y especificar con cifras, las medidas de protección ambiental que se ha decidido llevar a cabo.
Por Thorstein Dreyer
En conexión con la elaboración del Presupuesto Nacional, se ha presentado un resumen de la aportación económica total del Gobierno a la protección del medio ambiente. Esta visión de conjunto, dividida en tres categorías, muestra que la asignación de fondos destinados a medidas de carácter puramente medioambiental aumentó, en 1992, en NOK 1.000 millones, aproximadamente; es decir, el 22 por 100 comparado con 1991. También en las otras dos categorías -medidas de considerable/parcial motivación medioambiental- la asignación de fondos se ha acrecentado igualmente, al menos.
El método empleado para registrar, definir y controlar la aportación total del Gobierno para asegurar un desarrollo socioeconómico viable y duradero, ha demostrado ejercer un influjo estimulante sobre la Administración pública, consolidando la cooperación intersectorial en cuestiones de protección del medio ambiente. Se espera que la labor realizada por el Gobierno en pro de obtener experiencia y competencia en este campo a nivel municipal, aboque en una mayor atención al medio ambiente en la Administración local.
Eficaz financiación de costes
Desde una perspectiva medioambiental, la política económica del Gobierno acarreará, entre otras cosas, una redución de emisiones al aire y las aguas, así como un mejor tratamiento de los residuos, incitando, asimismo, a que la producción y el consumo evolucionen en un sentido favorable al entorno natural.
En consecuencia, se trabaja continuamente para desarrollar y perfeccionar medios económicos, y otras formas de actuación, que aseguren el desarrollo integral de la sociedad, con el medio ambiente ocupando un lugar central. Esta política preventiva sólo podrá realizarse si las consideraciones ecológicas se incorporan a las decisiones adoptadas a todos los niveles de los diversos sectores de la comunidad.
Asimismo, es condición importante que los recursos económicos asignados a la protección del entorno sean utilizados eficazmente a la hora de cubrir los costes. En otras palabras, la atención se centrará, principalmente, en donde los beneficios ecológicos sean más sustanciosos en todo momento.
A fin de asegurar una política
medioambiental lo más eficaz posible en el orden económico, habrá de concederse mayor importancia en Noruega, en años venideros, al incremento gradual del empleo de medios de acción económicos, tales como impuestos especiales, sistemas de pago de depósito y recuperación, cuotas realizables de emisiones y vertidos. Tales medios de acción se añadirán a los de carácter administrativo y jurídico que ya se aplican en este campo.
Los medios de acción económicos habrán de estimular el desarrollo y empleo de productos y tecnología no perjudiciales para el entorno natural y el aprovechamiento conveniente de los recursos, contribuyendo a conseguir un estándar ecológico aceptable a unos costes lo más bajos posible. Principio esencial de la política medioambiental noruega es, también, que el contaminador sea responsable de los gastos ocasionados por los daños ecológicos producidos por sus emisiones y vertidos. Esta ha sido una línea de conducta bien probada, por ejemplo, en política industrial y cada vez más corriente en el sector de comunicaciones: En el régimen tributario de 1992, el Gobierno ha aumentado las tarifa CO2 aplicable a gasolina y aceites minerales.
Mejor tratamiento de residuos
En el Presupuesto Nacional noruego de 1992, el Gobierno ha doblado la asignación de fondos destinados a la minimización de residuos y su recuperación. La clasificación de basuras de hogares domésticos es uno de los sectores donde más urge la aplicación de medidas eficaces. A fin de acelerar la recogida y recirculación de -por ejemplo- papel, materiales plásticos, neumáticos, baterías de automóvil y residuos orgánicos, han colaborado organismos estatales y diversos ramos del sistema productivo. El objetivo es llegar a establecer un régimen voluntario de recogida y recirculación de los diversos deshechos.
El pago de una señal por bombonas de gas vacías, ha constituido un éxito en Noruega. Nada menos que un 96 por 100 de las botellas de cerveza y refrescos que se venden en el país son devueltas a la fábrica. También el régimen de pago de depósito por automóviles de deshecho ha dado buenos resultados.
Asimismo, se está llegando a una solución de los problemas medioambientales más graves en Noruega; a saber: la
recogida y el tratamiento de residuos especiales. El Estado colabora con empresas industriales prominentes para establecer un sistema nacional de recogida, almacenamiento y tratamiento de dichos residuos.
La cooperación en el Mar del NorteUno de los más graves problemas de contaminación en el sistema hidrográfico y las zonas marinas del país es la aplicación excesiva de fertilizantes. El objetivo común de los países ribereños del Mar del Norte -reducir los vertidos de fósforo y nitrógeno en un 50 por 100 para 1995- resultará en una notable mejora del medio ambiente cuando las medidas sean llevadas a cabo. Uno de los objetivos del convenio es reducir, en un 70 por 100, las emisiones al aire y las aguas de cuatro contaminantes -mercurio, cadmio, plomo y dioxinas-, mientras que los vertidos de otras 32 sustancias nociva serán recortados en la mitad para 1995. Con respecto a algunos de estos contaminantes, Noruega ha aprobado la aplicación de medidas aún más severas que las obligaciones de las declaraciones del Mar del Norte.
Contaminación petrolífera
En el curso del pasado año, varios buques extranjeros han naufragado a lo largo de la costa noruega. Se ha revelado que el estado de estas embarcaciones deja mucho que desear. Los naufragios han ocasionado -entre otras cosas- la contaminación petrolífera de varias zonas costeras vulnerables. Las autoridades noruegas van a incrementar el control y vigilancia, instituyendo requisitos más severos para los buques que naveguen por sus las aguas nacionales.
El sistema de alerta noruego para combatir la contaminación petrolífera es uno de los mejores del mundo. No obstante, las últimas acciones del pasado año han mostrado que adolece de grandes limitaciones en las condiciones climáticas y marítimas
frecuentes, relativamente, en aguas costeras noruegas. Cuando la actividad petrolera se traslade más al Norte todavía, será aún más importante -en razón del rigor del clima- disponer de tecnología más avanzada y mejor organización del estado de preparación. Los organismos oficiales encargados de la protección del medio ambiente han adoptado ya una serie de medidas favoreciendo dichas mejoras.
Se acaba de elaborar un registro de viejos buques naufragados que pueden representar un peligro de contaminación a lo largo del litoral noruego. Las autoridades están considerando la posibilidad de extraer el petróleo de los barcos hundidos. Se ha establecido un plan de medidas prioritario, con fondos a cargo del presupuesto del Ministerio del Medio Ambiente correspondiente a 1992. El más conocido de los buques naufragados es el acorazado alemán "Blücher", hundido en el fiordo de Oslo, en 1940.
Cooperación internacional
En el plano internacional, Noruega estima importante asegurar la diversidad biológica del planeta y estabilizar las emisiones de CO2 a un nivel razonable. Gozarán de especial preferencia las medidas que hagan disminuir el consumo de sustancias perjudiciales para la capa de ozono, que resulten en la reducción de emisiones de SO2, y que recorten los vertidos de contaminantes al entorno marino.
La pobreza y la explosión demográfica son los mayores obstáculos para conseguir una reestructuración que facilite el progreso viable y duradero de la comunidad internacional. La labor en pro de la defensa del medio ambiente ha de basarse en estas realidades. Interesa poder desarrollar y realizar una política medioambiental que tenga en cuenta las necesidades humanas actuales y, a la par, asegure el entorno vital de generaciones futuras.
Para alcanzar estos objetivos, la comunidad internacional habrá de llegar a un esclarecimiento, entre las naciones industrializadas y los países en desarrollo, sobre apoyo económico a la protección del medioambiente y transmisión de tecnología. Contribuir al crecimiento de los países en desarrollo sin ocasionar daños ecológicos, es el reto ante el que se enfrentan los países industrializados. Noruega considera prioritaria la misión de hallar soluciones satisfactorias a estos desafíos internacionales.
El autor del artículo, Thorstein Dreyer, es Consejero de Prensa del Ministerio del Medio Ambiente.