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Noruega y el Ártico

El Ártico – extensión y condiciones naturales

Se denomina Ártico a los mares y territorios que rodean el Polo Norte. Los límites del Ártico por el S. se definen de maneras diversas. A menudo se emplea el Círculo Polar, aunque quizás sea más natural utilizar el límite de la población forestal, que, en general, coincide con las zonas donde la temperatura media del mes de julio es de unos 10° C. De este modo, tendremos regiones delimitadas que, por sus condiciones naturales, con razón pueden llamarse árticas. Estos límites llegan hasta el paralelo 52° de lat. N. por la península de Labrador y las islas Aleutianas, y apenas rozan la Noruega continental hacia los 71° de lat. N.

Por Tore O. Vorren

De la superficie total (26 millones de km2), de las regiones árticas, 8 millones de km2 son tierras y el resto mar. En el centro de estas regiones marítimas está la cuenca polar. Se trata de un territorio marítimo en el que se han registrado profundidades de hasta 5.000 m., con tres marcadas cordilleras submarinas: la de Alfa-Mendeliev, la de Lomonosov y la de Nansen, que es la más oriental. El mar polar está rodeado de aguas menos profundas: el mar de Barents al N. de Noruega y la península de Kola; el mar de Kara al E. de Nueva Zembla; el mar de Laptev, el mar de Siberia oriental, el mar de Chukchi al N. del estrecho de Bering, el mar de Beaufort al N. de Alaska y O. del Canadá, y el mar de Lincoln y mar de Wandel al N. de Groenlandia.

La zona ártica noruega comprende el territorio de Svalbard, que consta de varias islas mayores y menores, con un total de 64.000 km2. Además, la zona occidental del mar de Barents, que constituye las aguas comprendidas entre el borde del zócalo continental al O., el archipiélago de Svalbard al N., la discutida línea divisoria con Rusia al E. y la tierra firme noruega al S. La solitaria isla de Jan Mayen, en el mar de Groenlandia, con sus aguas adyacentes, también pertenece a Noruega.

El de Barents es un mar relativamente cálido, teniendo en cuenta su latitud. Una parte de la corriente que caldea las costas noruegas se adentra por el S., mientras que otra sigue hacia el N., pasando Spitsbergen y entrando en el mar polar. Una fría corriente ártica fluye en dirección SO. hacia la zona septentrional del mar de Barents. La cálida Corriente del Golfo mantiene libre de hielos la parte meridional del mar de Barents en invierno. En las postrimerías del verano, casi todo el mar está libre de hielos.

La exploración noruega del Ártico

Descubrimientos medievales

A lo largo de los siglos, han existido innumerables mitos y supersticiones en torno a las regiones septentrionales del planeta. Los primeros relatos esclarecedores describiendo lo que realmente exístia son de orígen noruego. Una contribución importante proviene del noruego Ottar, quien, hacia fines del siglo IX, visitó la corte del rey inglés Alfredo el Grande. Ottar, que era natural de Malangen, provincia de Troms (Noruega septentrional), contó al rey sus viajes al mar Blanco. El monarca mandó escribir el relato del viajero escandinavo, con lo cual se dio a conocer tanto el cabo Norte como el mar Blanco a la literatura europea.

Contemporánea de los viajes de Ottar hacia el E es la llegada de los vikingos a Islandia, en el O. Según parece, los primeros pobladores de la isla fueron monjes irlandeses. Después de unas cuantas visitas esporádicas de los noruegos, se inicia el asentamiento permanente de población con Ingolv Arnesson, oriundo de Fjaler, que arriba en 874 d.C. La colonización de Islandia (que tiene lugar de 874 a 930) fue realizada principalmente por nobles noruegos que llegaron allí huyendo del severo régimen de Harald Hårfagre (el de Hermosos Cabellos).

El noruego Erik Raude (Erik el Rojo), que se había establecido en Islandia, descubrió Groenlandia y realizó la primera exploración de esta inmensa isla del Ártico. Noruegos e islandeses colonizaron Groenlandia y contribuyeron a la exploración de esta isla y de la zona ártica de Norteamérica. El viaje más famoso es el del hijo de Erik Raude, Leiv Eriksson, realizado hacia el año 1000, a lo largo de las costas de la isla de Baffin y Labrador, llegando por el S. hasta la tierra que las sagas llaman Vinland. Según las investigaciones arqueológicas de Helge y Anne Stine Ingstad, parece evidente que Vinland estaba situada en Terranova. Se han hallado plantas de casas y utensilios de vikingos afincados en L'Anse aux Meadows.

El descubrimiento de tierras árticas de menor renombre – de los realizados por navegantes noruegos en la Edad Media – es el del archipiélago de Svalbard. En los "Anales islandeses", se dice del año 1194 simplemente: "Descubrimiento de Svalbard". No se conoce una reseña más breve de un gran acontecimiento geográfico en la literatura universal. Svalbard significa "la margen fría" y, en este contexto, querrá decir "la costa fría". Se ha discutido a qué territorio se hace referencia, concluyendo la mayoría que debe tratarse de Spitsbergen.

Según avanza la Edad Media, van disminuyendo gradualmente los viajes por mar y el dominio del Ártico. Los vastos conocimientos sobre esas regiones fueron olvidándose en parte, pero los navegantes noruegos habían mostrado a otros pueblos la ruta de las inmensidades marinas septentrionales.

Capitanes del Ártico

La primera expedición científica al Ártico fue dirigida por el joven geólogo B.M. Keilhau, que visitó el norte de Noruega, la isla de los Osos y Spitsbergen, en 1827. Keilhau tuvo ocasión de unirse a la tripulación de una chalupa que partió de Hammerfest. La expedición de Keilhau duró seis semanas, y constituyó un trabajo pionero en la geología, paleontología y botánica de esas regiones. Pasarían alrededor de 50 años antes de que la siguiente expedición noruega con fines estrictamente científicos visitara aquellos territorios. No obstante, durante ese lapso de tiempo, los pescadores polares noruegos y en especial los de Tromsø y Hammerfest hicieron que el nombre de Noruega resaltara en el Ártico a través de sus expediciones con fines de captura y mediante nuevos descubrimientos geograficos.

La actividad en el Ártico de pescadores y cazadores del norte de Noruega había comenzado a finales del siglo XVIII, iniciándose la época dorada en la exploración de los mares árticos en 1859, año en que Elling Carlsen recorre la Tierra del Rey Karl. Cuatro años más tarde realiza Carlsen nuevos descubrimientos, circunnavegando todo el archipiélago de Svalbard. Conforme iban llegando más embarcaciones a la zona, fue disminuyendo la población de morsas, mamífero muy apreciado por entonces, cuya piel se empleaba en la fabricación de correas motrices para máquinas. Elling Carlsen decidió buscar nuevas zonas que explotar. En 1868 navegó hacia Oriente y descubrió ricas áreas de pesca y caza cerca de Nueva Zembla. En las tres temporadas siguientes, las exploraciones de los barcos pesqueros ampliaron sumamente los conocimientos sobre las aguas que rodean Nueva Zembla y el mar de Kara. Los pescadores del Ártico medían temperaturas y profundidades y describieron las condiciones de los hielos y la constitución y posición del litoral. En las islas que luego se llamarían de la Corriente del Golfo, los pescadores noruegos hallaron habas de las Antillas, piedra pómez de Islandia y restos de naufragios, lo que atestigua evidentemente que la "Corriente del Golfo" llega hasta el mar de Barents por el E. En 1871, Elling Carlsen realizó un descubrimiento sensacional: los restos del campamento de invierno de Wilhelm Barents, de 1596, en el extremo septentrional de Nueva Zembla.

Poco a poco fue aumentando el número de expediciones extranjeras que seguían las huellas de los pescadores, sacando provecho de sus experiencias. A excepción del descubrimiento, por E. Johannessen, de la isla de la Soledad, en Siberia occidental, en 1878, la actividad de los pescadores y cazadores se reducía ahora a ejercer de prácticos de hielos, capitanes o tripulantes de expediciones extranjeras o nacionales. Elling Carlsen fue práctico de hielos de la expedición austro-húngara de Payer Weyprecht, que descubrió y exploró la Tierra de Francisco José, en 1872-74. La apertura del mar de Kara por los patrones de pesca noruegos, dio lugar también a las expediciones de Nordenskiøld al Yenisei y su posterior circunnavegación del continente asiático.

Nansen, Amundsen y Sverdrup

Gracias a Fridtjof Nansen (1861-1930), que cruzó esquiando, de E. a O., las masas heladas de Groenlandia, el año 1888 marca un momento decisivo en la historia de las exploraciones polares noruegas. La hazaña inspiró la vuelta a la actividad exploratoria noruega, encabezada por el propio Nansen. Apenas acababa de regresar de Groenlandia, cuando ya tenía esbozada una nueva expedición ártica, esta vez al Polo Norte. Basándose en el hallazgo de diversos restos flotantes en la costa oriental de Groenlandia, el conocido meteorólogo Henrik Mohn lanzó la teoría de que debía existir una corriente de hielos flotantes que atravesaba el mar polar desde la zona al N. de Siberia oriental hasta el estrecho que separa Groenlandia de Spitsbergen. Nansen decidió aprovechar dicha corriente dejando que el buque Fram, de construcción especial, quedara apresado por los hielos flotantes. En 1893 partieron Nansen y sus hombres en una de las expediciones científicas más audaces e interesantes de la Historia. El Fram quedó apresado por los hielos cerca de las islas de Nueva Siberia. Transcurrieron tres años antes de que las masas heladas aflojaran su presión, permitiendo al Fram regresar a Noruega por el estrecho que separa Groenlandia de Spitsbergen, bautizado posteriormente con el nombre de Estrecho de Fram. En este viaje, Nansen demostró, entre otras cosas, que el mar polar es muy profundo, lo que sorprendió a la mayoría en aquella época. Intentó también alcanzar el Polo Norte y, junto con Hjalmar Johansen, abandonó el Fram y se dirigió esquiando hacia el N. Llegaron hasta los 86° 14' de lat. N. antes de verse obligados a regresar, invernando en la Tierra de Francisco José. Al cabo de 17 meses de separación, Nansen y Johansen se reunieron con la tripulación del Fram en Tromsø, el 21 de agosto de 1896.

Roald Amundsen (1872-1928) tenía 17 años cuando supo de la expedición de Nansen a Groenlandia, y se contagió del "bacilo polar". Con la nave Gjøa fue el primero en realizar la travesía completa del paso del Noroeste. Después de conquistar el Polo Sur, en 1911, regresó al Ártico. Posiblemente fue también el primero en cruzar el Polo Norte, en 1926, volando sobre el mar polar de Svalbard a Alaska, junto con Ellsworth y Nobile, en el dirigible Norge. Como es sabido, se pone en tela de juicio si Cook, Peary o Byrd realmente alcanzaron el extremo septentrional de la Tierra. En 1918-20 Amundsen cruzó navegando el paso del Nordeste con la embarcación Maud. En 1928 desapareció durante la búsqueda del dirigible Italia, mandado por Nobile.

Otto Sverdrup (1854-1930) es el menos conocido de los tres grandes exploradores noruegos de fines de siglo. Sverdrup acompañó a Nansen en la travesía de Groenlandia. Fue lugarteniente de la expedición del Fram por el mar polar y quedó al cargo de la embarcación durante el intento de Nansen y de Johansen de conquistar el Polo Norte esquiando. En 1898-1902 dirigió la segunda expedición del Fram, que visitó las islas de las regiones árticas de Norteamérica, descubriendo la de Axel Heiberg, el archipiélago de Ringnes y muchos otros. La zona fue declarada parte del Canadá en 1926.

La labor de investigación noruega en el Ártico

En los últimos años se ha producido un notable incremento de la labor de investigación noruega en el Ártico. Las cuatro universidades noruegas de Tromsø, Trondheim, Bergen y Oslo, junto con el Instituto de Investigaciones Polares, el Instituto Oceanográfico y otras entidades, realizan diversos trabajos de investigación y administración de la zona polar ártica.

En Tromsø se inauguró el Centro del Medio Ambiente Polar por el rey Harald V el primero de diciembre de 1998. En él se integran las entidades e instituciones siguientes: la oficina central del Instituto de Investigaciones Polares, Akvaplan-Niva A/S, y secciones delegadas del Instituto Noruego de Investigaciones Aéreas (NILU), la Fundación para la Investigación sobre los Recursos Naturales y el Patrimonio Cultural (NINA-NIKU), la Exploración Geológica de Noruega (NGU), el Consejo del Patrimonio Cultural de Pueblo Sami, la Autoridad Cartográfica Nacional y la Inspección Nacional de la Contaminación. El Centro lleva a cabo estudios de investigación del aire, el agua, de la tierra y los organismos vivos propios de las regiones nórdicas. Están, por tanto, integradas en el Centro, las principales disciplinas que estudian el medio ambiente natural del Ártico. El Centro del Medio Ambiente Polar tiene el claro objetivo de convertirse en líder de los centros europeos dedicados a la investigación de los ecosistemas de la zona del mar de Barents. Svalbard reune unas cualidades excelentes para ser plataforma de investigación y labor docente en torno a temas árticos. El archipiélago es de fácil acceso y posee una sólida infraestructura. En 1993 dieron comienzo los estudios universitarios de la UNIS de Svalbard en Longyearbyen, la capital. La UNIS tiene sus locales en un edificio moderno con capacidad para un centenar de estudiantes. Se pueden cursar estudios de las especialidades académicas de biología, geología, geofísica y tecnología árticas. La mayor parte de la enseñanza se impartirá progresivamente en el idioma inglés, al objeto de favorecer el reclute de estudiantes extranjeros. La UNIS es una fundación bajo los auspicios de las cuatro universidades de Noruega. Junto con la UNIS, el Instituto de Investigaciones Polares abrió en Svalbard una sección delegada. En 1996 se puso en marcha EISCAT – un proyecto de investigación en el que se efectúan mediciones en las capas de la atmósfera sirviéndose de radar –. A continuación, la Universidad de Tromsø tiene estaciones en la zona, en las que se llevan a cabo investigaciones biológicas y sobre la aurora boreal. Con todo lo anterior se establece una importante infraestructura de investigación en Longyearbyen.

La actividad investigadora ha incrementado de forma considerable en Ny-Ålesund (Spitsbergen) en los últimos años. Aparte de Noruega, tienen estaciones fijas en dicha localidad – o en sus inmediaciones – Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia, Holanda y Japón. En años recientes se han efectuado notables inversiones infraestructurales en la zona, entre las que se cuentan la construcción de un muelle nuevo en 1992 y la ampliación del aeropuerto en 1996.

Las actividades científicas se concentran, principalmente, en los territorios noruegos y el mar de Barents. En particular, han aumentado las operaciones en este último a consecuencia de la prospección petrolífera, la gestión de los recursos pesqueros y los problemas ecológicos. Con el incremento del nivel de conocimientos, el estudio del Ártico ha ido poco a poco cambiando de carácter, pasando de los descubrimientos geográficos a las exploraciones e investigaciones científicas y técnicas más sofisticadas. Sin embargo, hay una zona donde queda mucho por hacer: el propio mar polar.

Línea divisoria y límites de zonas

El Tratado de Svalbard de 1920, firmado por unos 40 países, otorga a Noruega la soberanía de ese territorio. Según el Tratado, ciudadanos y empresas de los países signatarios gozan de ciertos derechos especificados en el mismo. El principal es el derecho a ejercer determinadas actividades económicas en igualdad de condiciones que las compañías noruegas. El Tratado de Svalbard es válido para las islas comprendidas entre los 10° y 35° de long. E. y los 74° y 81° de lat. N.

La plataforma continental noruega de dichas aguas forma un zócalo único y continuo que se extiende, desde tierra firme hacia el N., hasta Svalbard y más allá del archipiélago. Por consiguiente, la legislación noruega sobre la plataforma continental es aplicable a toda la zona, con excepción del territorio de Svalbard y las aguas interiores, donde rige un régimen especial para la industria extractiva. Varias naciones –entre ellas, la antigua Unión Soviética– se oponen a este criterio o muestran reservas con relación a la aplicación del tratado sobre Svalbard fuera de los límites territoriales.

Desde 1974 Noruega y la Unión Soviética están discutiendo la línea divisoria del mar de Barents sin llegar a una solución definitiva. En la actualidad se sigue negociando con Rusia, que, desde la disolución de la URSS, se ha hecho cargo de los intereses soviéticos en la zona. En principio, Rusia defiende el llamado principio sectorial, mientras que Noruega se adhiere al principio de línea media. La zona marítima debatida ocupa una extensión de 155.000 km2, casi igual a la mitad de la superficie de Noruega continental.

Se llama "zona gris" a una región marina con respecto a la cual Noruega y Rusia concluyeron un acuerdo sobre la imposición de regulaciones de pesca a terceros países. Abarca 41.500 km2 de un sector controvertido, 23.000 km2 de una zona incuestionablemente noruega, y 3.000 km2 de una región indiscutiblemente rusa; en total, 67.500 km2. Otras zonas son: la de Svalbard, establecida el 3 de junio de 1977, de 200 millas marinas alrededor del archipiélago, zona protegida a efectos de pesca; la de Jan Mayen, área pesquera proclamada en 1979 e instituida el 28 de mayo de 1980; y la continental, que abarca las 200 millas de la zona económica exclusiva creada alrededor de Noruega el 1 de enero de 1977.

Recursos naturales

Minerales – Carbón

Hasta el presente, la principal fuente de materias primas minerales de la región ártica ha sido el carbón de Svalbard. Según testimonios escritos, ya en el año 1827 los pescadores que faenaban en aguas del Ártico llevaban carbón de Svalbard a Hammerfest. No obstante, la extracción regular del carbón no comenzó hasta alrededor del año 1900. La sociedad Store Norske Spitsbergen Kullkompani extrae anualmente unas 300.000 toneladas de las minas que rodean Longyearbyen y en Svea. A mediados de los años noventa, los rusos extraían en total 475.000 toneladas en las comunidades mineras de Pyramiden y Barentsburg. Estos últimos años ha disminuido la extracción de carbón en las comunidades mineras rusas.

Petróleo y gas natural

Desde 1980 se han perforado 53 pozos de prospección petrolífera en la plataforma continental del mar de Barents y zonas adyacentes. Durante los primeros años, la actividad estaba limitada al área de Tromsø, pero el sector abierto a la explotación comercial se ha ido ampliando poco a poco y, en la actualidad, en toda la zona noruega del mar de Barents (al sur de los 74º 30’ de lat. N. y al oeste de los 32º de long. E.) se permiten los sondeos sismológicos y otras investigaciones previas. Hasta la fecha, los hallazgos han sido escasos: en total 25 millones de Sm3 de petróleo y productos licuados, lo cual corresponde a 265 millones de Sm3 equivalentes a petróleo. La distancia a los mercados y los precios actuales hacen que, hoy por hoy, estos yacimientos sean marginales a efectos de explotación comercial. Los conocimientos de la geología del mar de Barents indican que el resto de la zona abierta del mar de Barents contiene un potencial de 1.500 millones de Sm3 equivalentes a petróleo. Las últimas estimaciones de la Dirección General de Petróleos apuntan a la existencia de reservas aún no descubiertas en la zona noruega del mar de Barents del orden de los 800-1.500 de Sm3, sin duda en forma de gas en su mayor parte.

Pesca y caza

Desde tiempos remotos se vienen realizando considerables capturas de fauna de las regiones árticas noruegas. En los siglos XVII y XVIII y a principios del XIX, la ballena fue objeto de caza intensa por parte de embarcaciones holandesas, inglesas, alemanas, francesas y noruego-danesas. Después de los balleneros llegaron los cazadores de pieles. Desde principios del siglo XVIII solían invernar cazadores de pieles rusos en Svalbard. Hacia 1850 decreció su actividad, a la par que aumentaba la de los noruegos por tierra y mar.

Hasta hace pocos años, las capturas de ballena y foca por parte de Noruega eran considerables. Como es sabido, la situación ha cambiado en la actualidad. La Comisión Ballenera Internacional (CBI) ha aprobado el cese provisional de toda la caza comercial de la ballena. A raíz de la temporada de 1987, Noruega suspendió la caza de la ballena pequeña, que, en base a nuevos estudios de la especie, se reanudó en 1993. Actualmente, los cazadores de focas noruegos desarrollan sus actividades en las banquisas, las masas heladas que circundan Jan Mayen, por Occidente, y frente a la entrada del mar Blanco, por Oriente. Las especies objeto de caza son la foca de Groenlandia y la foca de casco.

En la actualidad, muchas naciones desarrollan una intensa actividad pesquera en el mar de Barents. En los últimos 25 años se han capturado alrededor de 2,2 millones de toneladas de pescado anualmente en la región y las zonas septentrionales del mar de Noruega. La población ártico-noruega de bacalao, así como el eglefino, el arenque y el capelán, se crían en esa zona, mientras que el bacalao polar es peculiar de la región. La pesca intensiva de las especies y la regulación cada vez más severa de la pesca, han influido en la magnitud de las capturas. Las regulaciones han contribuido a mantener las poblaciones de las diferentes especies en un estado cuantitativo adecuado para permitir su captura.

En los últimos años, las capturas más abundantes han sido de capelán y bacalao. La población bacaladera ártico-noruega ha venido disminuyendo regularmente desde la II Guerra Mundial: de 6 millones a 1 millón de toneladas, aproximadamente, en la actualidad. La pesca del bacalao queda limitada por las cuotas que corresponden a Noruega según la regulación internacional. Las severas restricciones han dado lugar al aumento de la población durante los últimos dos o tres años, en los que ha sido de unos 2 millones de toneladas. No obstante, comparada con la media del período 1957-1976 (2,5-3 millones de toneladas), la población sigue manteniéndose a un nivel bajo. Entre 1973 y 1984, la cantidad de ejemplares adultos de capelán en el mar de Barents osciló entre los 2,4 y los 7,3 millones de toneladas. Hasta 1986, las capturas de capelán en el mar de Barents fueron por lo tanto abundantes, pero entonces la población colapsó y se paralizó la pesca. Tres años antes, rusos y noruegos habían capturado más de 2 millones de toneladas. A partir de 1988, la especie comenzó a aumentar de nuevo, hasta sobrepasar los 3 millones de toneladas en el otoño de 1990. Por razones de variación natural, su magnitud ha fluctuado de manera considerable durante los últimos años, encontrándose actualmente de nuevo en un nivel bajo.

Medio ambiente

El medio ambiente de la región ártica es vulnerable, y susceptible de influjo directo e indirecto. El entorno natural terrestre es asimismo vulnerable y, además, poco productivo. Los daños causados a los ecosistemas terrestres tardan tiempo en sanar. La estación que propicia el crecimiento de la vegetación es corta y las temperaturas bajas. A ello hay que añadir la calidad del suelo, permanentemente helado, en el que las plantas sólo disponen de unos escasos centímetros en los que echar raíces. El menor desperfecto en una planta puede causar un gran daño si las condiciones son desfavorables. Con ser escasa la productividad de la tierra, las plantas constituyen el sustento de los más de 10.000 renos de Svalbard. Las perdices blancas y los gansos sobreviven también gracias a la escasa vegetación.

Es relativamernte fácil registrar las actividades en tierra y adoptar medidas contra ellas.

En el mar, es peor. Las aguas y corrientes de aire del Océano Atlántico entran en el mar polar y arrastran consigo polución procedente de latitudes inferiores. El entorno marino del Ártico es un sistema que abarca masas de agua, hielos, organismos, combinaciones químicas disueltas y sedimentos en el mar polar y en las aguas que cubren la plataforma continental circundante. Mediante la acción recíproca de los diversos componentes –sólo parcialmente entendida–, el sistema influye en el clima de la Tierra. A su vez, los cambios climáticos causados por procesos fuera del Ártico afectan al sistema considerablemente. La simulación ensayada del clima global indica un entorno natural ártico donde el calentamiento general aumenta debido a una combinación de causas que incluyen, entre otras, derretimiento de hielos marinos y alteraciones en la estabilidad del mar y del aire. Esta intensificación de los cambios globales indica que el Ártico es una región muy sensible y vulnerable a las variaciones ecológicas globales.

La influencia directa en el medio ambiente marino puede provenir de actividades humanas en tierra o en las aguas. En el mar de Barents, diversos tipos de embarcaciones desarrollan una intensa actividad en la actualidad, además del creciente aumento de la prospección petrolífera en la zona. De abrirse a la navegación el paso del Nordeste, puede esperarse más contaminación causada por barcos. A nivel mundial, el 50 por 100 de la contaminación de los océanos se debe a actividades terrestres. El mar de Barents puede estar afectado ya por conducto de los grandes ríos Yenisei, Obi y Lena. Otras fuentes de polución son las instalaciones militares rusas, en forma de residuos nucleares, gases bélicos, utillaje, etc.

En el plano global, los mayores problemas ecológicos se caracterizan porque no existe una simple relación entre causa y efecto; por ejemplo, entre los residuos de CO2 y su repercusión en el clima. Complicados mecanismos ocasionan los graves problemas medioambientales, y contra ellos es difícil protegerse o encontrar una solución. Hay muchos factores que influyen, y la condición fundamental para solucionar los problemas y adoptar las medidas necesarias es un profundo conocimiento de la acción recíproca de los componentes del entorno natural.

En partes del Ártico, nuestros conocimientos son todavía muy modestos. De hecho, por lo que se refiere al mar polar, podemos seguir haciendo uso de las sabias palabras, casi centenarias, de Fridtjof Nansen: "Va llegando el día lentamente; pero aún reina el alba, y la oscuridad se cierne todavía sobre las inmensidades que rodean al Polo Norte."

La cooperación internacional en el Ártico

Los últimos años ha tenido lugar un aumento de la cooperación internacional para asuntos medioambientales en la zona del Ártico. En 1988 se creó un organismo de cooperación internacional, International Arctic Science Committee, IASC, con sede en Oslo. El IASC organiza la cooperación de instituciones nacionales de investigación de los ocho países árticos y nórdicos: Canadá, Rusia, Noruega, Dinamarca/Groenlandia, Suecia, Finlandia e Islandia. También colaboran Alemania, Gran Bretaña, Francia, Japón, Holanda y Polonia.

Asimismo, en el curso de los últimos años, se ha establecido cooperación medioambiental internacional sobre la región ártica entre los ocho países árticos y nórdicos (el llamado "proceso de Rovaniemi"). En una reunión a nivel ministerial, en Rovaniemi (Finland), sobre cuestiones ecológicas del Ártico, se acordó, entre otras cosas, crear un sistema de vigilancia medioambiental para dicha región con secretaría propia localizada en Noruega. Se acordó igualmente establecer la cooperación entre los países participantes en materia de flora y fauna ártica. En la reunión, además, se puso de manifiesto la existencia de una serie de desafíos medioambientales en el Ártico. El "proceso de Rovaniemi" – en el que están ampliamente representados los pueblos aborígenes – constituye el primer ejemplo de extensa cooperación entre los ocho países árticos a nivel gubernamental.

En 1966 se estableció un Consejo Ártico (Arctic Council) a nivel gubernamental, compuesto de dichas naciones árticas y nórdicas.

El autor del artículo, Dr. Philos. Tore O. Vorren, es catedrático de Geología de la Universidad de Tromsø. En los últimos 25 años, su actividad investigadora se ha concentrado en la biología marina del mar de Barents y zonas adyacentes.

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