Fiestas y celebraciones de Noruega
Por Bente Gullveig Alver y Ann Helene Bolstad Skjelbred
Las fiestas marcan el compás del tiempo y el ritmo de la vida. Algunos días festivos están vinculados con el calendario y vuelven año tras año, mientras que otros lo están con el curso vital. Las fiestas nos sacan de lo ordinario. La ruptura de lo cotidiano se simboliza mediante lo extraordinario, o lo especial, hecho patente a través de la comida, el vestido, el comportamiento, las decoraciones y los materiales. Las fiestas y celebraciones permiten expresar valores tales como los sentimientos religiosos o nacionales y relaciones tales como las de parentesco y las de amistad.
Algunas fiestas son de origen muy antiguo y pueden estar relacionadas con la economía rural tradicional y el calendario litúrgico, mientras que otras son bastante recientes y deben considerarse aspectos de la globalización general. Las fiestas de nuestros días se desarrollan en el marco de la sociedad de consumo moderna, en la que el consumo posee un valor simbólico vinculado al estilo y el modo de vida.
Las variaciones registradas en las celebraciones son producto del paso del tiempo, aunque también dependen de la geografía, la pertenencia religiosa, las diferencias sociales y las opciones individuales.
En este artículo damos particular importancia a la manera en que se celebra actualmente cada una de las fiestas presentadas, si bien trazamos líneas retrospectivas a remotas tradiciones noruegas cada vez que ello nos parece natural
Las fiestas anuales
El día de Año Nuevo, 1 de enero. Día oficial de iza de bandera y fiesta religiosa, celebrado con misa solemne en las iglesias. Era antiguamente un día importante para el año de trabajo en el calendario popular, en el que se notaban signos de augurio para todo el año. Se trataba de anticipar cómo serían las cosechas, el crecimiento anual y la producción de alimentos. El tiempo que hiciera el día de Año Nuevo anunciaba el tiempo que haría el resto del año. Todo cuanto aconteciese de bueno o malo ese día tendría importancia para el año entrante. Año Nuevo sigue siendo en la actualidad un día en el que se mira hacia el futuro y se formulan votos y promesas para el nuevo año. En el discurso de Año Nuevo del Primer Ministro se encuentran perspectivas de futuro.
El día de la Madre, segundo domingo de febrero. El día de la Madre procede de los Estados Unidos, donde fue instituido en memoria de Anna Reeves Jarvis, esposa de un pastor metodista y madre de once hijos. Anna Reeves Jarvis realizó un notable trabajo asociativo en favor del estatuto de las madres. Tras su muerte, en 1906, el primer día de la Madre se celebró en 1908, el segundo domingo de mayo. La fiesta fue enseguida implantada en la mayor parte de los países europeos entre la I y la II Guerra Mundial. La primera vez que se celebró en Noruega fue en Bergen, el 9 de febrero de 1919. Organizado en principio por asociaciones religiosas, el día ha pasado ser una fiesta familiar en la que se sirve café a la madre en la cama por la mañana, e igualmente flores y tarta. Los comerciantes no tardaron en ofrecer productos especialmente destinados a esta celebración. El día de la Madre se ha vuelto más visible mediante la comercialización de tartas, flores y regalos especiales para la ocasión. Los centros de educación infantil, primaria y secundaria obligatoria perpetúan la tradición siguiendo la idea de la celebración de la madre, haciendo que los niños fabriquen tarjetas y regalos apropiados.
San Valentín, 14 de febrero. Esta otra fiesta, de importación reciente, es de origen inglés y escocés. La tradición inglesa cuenta que en este día comenzaban los pájaros a aparearse, lo cual es un signo seguro de la primavera. El corazón es el símbolo de San Valentín, y con corazones se materializa el día en los escaparates de las tiendas. En Noruega, las tarjetas y los regalos del día de San Valentín fueron implantados por los comerciantes, apareciendo la costumbre a fines de la década de 1980. Es mantenida por los jóvenes que se intercambian regalos y tarjetas con declaraciones de amor.
El Carnaval (fastelavn). El término noruego proviene del bajo alemán, vastelavent, y significa "la víspera de la Cuaresma". De ser una conmemoración religiosa y una fiesta previa a la Cuaresma, el Carnaval se convirtió, a partir de la Reforma luterana de 1536, en una fiesta de carácter mucho más popular que marcaba la próxima llegada de la primavera y de un nuevo año de labor. En el calendario popular, el fastelavn o Carnaval dura tres días: el domingo, el lunes (llamado blåmandag) y el martes (denominado fetetirsdag).
El Carnaval vinculado a la Cuaresma carece prácticamente de importancia en la protestante Noruega. Si se celebra, se hace en privado, bajo la dirección de asociaciones e instituciones. En la actualidad se festeja el Carnaval sobre todo en los centros de educación infantil, donde los niños se disfrazan y juegan a "hacer salir al gato del barril" (å slå katten ut av tønnen). El juego procede de la tradición danesa. Consiste en meter dentro de un barril de madera golosinas y un gato de peluche negro. Los niños se ponen en fila y golpean, cuando les llega el turno, el barril con un palo. El niño que consiga hacerlo pedazos, se queda con el gato, siendo a continuación nombrado rey y coronado. En las guarderías y los jardines de infancia, los niños confeccionan también fastelavnsris, que son unos azotes hechos de ramillas, y bollos de Carnaval. Las asociaciones venden los azotes de ramillas en beneficio de obras caritativas. En Noruega, estos azotes se hacen de ramillas de abedul decoradas con plumas teñidas de colores vivos, pero tradicionalmente se empleaban ramillas sin decorar o recién brotadas. Se sabe que en Bergen, en 1837, el lunes de Carnaval se visitaban los niños unos a otros por la mañana llevando un azote de Carnaval en la mano. Si uno sorprendía a otro en la cama, tenía el derecho de azotarlo con las ramillas y de exigir un bollo de Carnaval. En otros tiempos, los bollos de Carnaval se hacían de harina de trigo. Actualmente se pueden comprar en la pastelería bollos con relleno de nata montada o con mermelada, o con las dos cosas.
La Pascua. La Pascua es una fiesta religiosa y el domingo de Resurrección es dia oficial de iza de bandera. El nombre de Pascua proviene del vocablo hebreo pesach, que hace alusión al cordero pascual. Comienza el domingo de Ramos (Palmesøndag), y el jueves Santo y el viernes Santo (Skjærtorsdag y Langfredag, respectivamente) son celebrados en la iglesia con oficios religiosos. En el contexto religioso, la semana que precede a la Pascua (la Semana Santa) ha recibido en noruego la apelación de "semana silenciosa"(Den stille uke), dado que antiguamente era un periodo de solemnidades silenciosas vinculadas al relato evangélico de la muerte y resurrección de Jesucristo. El viernes Santo era un día en el que había que trabajar duro y realizar las tareas más bajas para padecer con Jesús. En tiempos más recientes, la celebración del viernes Santo en conmemoración de la pasión de Cristo se ha recuperado, entre otras cosas porque ciertas asociaciones religiosas organizan Vía Crucis para marcar la muerte del Señor. Se trata de una costumbre urbana que debe considerarse un efecto de la catolización general de la vida religiosa noruega.
El domingo de Resurrección y el lunes de Pascua son fiestas de guardar en las que se conmemora la resurrección de Cristo. De ahí que la Pascua se considere la principal fiesta de la Iglesia. En otros tiempos estaba prohibido trabajar en esos dos días. La tradición que consistía en ver "bailar al sol" el domingo de Resurrección por la mañana estaba extendida en toda Europa, siendo también conocida en Noruega. Se trataba de levantarse temprano para ver bailar al sol de alegría ante el anuncio de la resurrección de Cristo. El hecho de ver bailar al sol, según se decía, tenía propiedades curativas.
En la Noruega secularizada de nuestros días toda la Semana Santa - desde el domingo de Ramos hasta el lunes de Pascua es un periodo de asueto y de vacaciones. En Suecia han quitado del calendario religioso el jueves Santo, mientras que en Noruega se ha decidido mantenerlo, dada su sólida tradición como día feriado. Los noruegos asocian las fiestas de Pascua con vacaciones en la montaña, con pasar unos días en una cabaña leyendo novelas policíacas e ir a esquiar llevando naranjas y chocolate que degustar sentados al sol, y ello a pesar de que las estadísticas nos cuentan que, actualmente, sólo el diez o el quince por ciento de los noruegos se van de casa por esas fechas. El color típico de la Pascua es el amarillo y son sus símbolos los tulipanes y los lirios, los pollitos, los huevos pintados de colores y los huevos de Pascua, fabricados de cartón y rellenos de golosinas que se regalan a los niños y los adultos.
La costumbre de decorar huevos de Pascua y de jugar con huevos de diferentes maneras, como "echándolos a rodar", es una vieja tradición europea muy difundida tanto en países protestantes como en países católicos. Los primeros huevos pintados de colores que se conocen proceden de la Corte inglesa del siglo XIII. En la Edad Media, la Iglesia resolvió que el huevo sería el símbolo oficial de la resurrección de Cristo. Esto hizo que la Iglesia bendijera huevos durante la Pascua y que la gente se sirviera de ellos con fines religiosos y mágicos. Después de la Reforma, se prohibió a la Iglesia bendecir huevos en Pascua, pero en la imaginería simbólica popular el huevo continuaba simbolizando la fuerza y la fecundidad.
La cocina tradicional de Pascua está formada por diferentes platos a base de huevos y de carne de hebra. La tradición de comer carne de cordero se remonta a la religión judía, siendo la Pascua hebrea una fiesta de primavera en la que se sacrifican corderos y se consume su carne.
Pentecostés es día oficial de iza de bandera, y en el contexto religioso se celebran el domingo y el lunes de Pentecostés. El nombre Pentecostés procede del vocablo griego pentekoste, que significa el quincuagésimo, es decir cincuenta días después de Pascua. En tiempos antiguos, se encendían hogueras tanto en el sur como en el norte de Noruega, en Trøndelag, y había que velar toda la noche para ver al sol bailar a la mañana siguiente. En los tiempos modernos, Pentecostés se ha secularizado, convirtiéndose en "puente" de tiempo libre que se dedica a trabajos de jardinería, al mantenimiento del barco de recreo y a la apertura de la temporada de ida a la cabaña. Es asimismo un fin de semana que se aprovecha para salir al campo y pasear por el bosque.
El 1 de mayo es día oficial de iza de bandera y festivo. Fue adoptado como día internacional de reivindicación de los trabajadores en el I Congreso Obrero y Socialista, fundacional de la Internacional Socialista conocida como la Segunda, celebrado en París en 1889 al cumplirse el centenario de la Revolución Francesa. El día es marcado con concentraciones y discursos políticos.
El 17 de mayo es el día de la Constitución de Noruega y día oficial de iza de bandera. Noruega celebra este día su mayor fiesta nacional, su primera y única Constitución, que se remonta a 1814, y su libertad de la dominación danesa, que duró 400 años. La celebración del 17 de mayo tuvo en principio la forma de fiesta privada, en Trondheim, en la década de 1820, adquiriendo un carácter más oficial en 1823, tras ser mencionada en la prensa. La primera celebración oficial del día tuvo lugar en 1827 en Christiania, la capital (actualmente Oslo), no sin controversia política, dado que Noruega estaba unida con Suecia por un pacto a partir de las Guerras Napoleónicas y lo estuvo hasta 1905. El rey sueco Carl Johan consideraba la celebración del 17 de mayo una demostración de carácter político, por lo que el día no se celebró con plena libertad hasta después de su muerte, acaecida en 1844.
Los desfiles de ciudadanos, en los que sólo participaban hombres, fueron muy pronto parte de la celebración del 17 de mayo. Hasta 1870 no se marcó el día con un desfile de chicos, a iniciativa del escritor Bjørnstjerne Bjørnson. En 1889 se les unieron las chicas, que, en principio, no portaban bandera, sino una corona de flores en el pelo. En los años siguientes, se sumaron cada vez más mujeres al desfile de ciudadanos.
Durante los años de entreguerras, hubo enfrentamientos políticos entre la clase obrera y la burguesía referentes a la celebración del 17 de mayo. Los trabajadores consideraban el día como un símbolo de clase y rehusaban participar. Durante la II Guerra Mundial estuvo prohibido festejarlo. Tras la liberación de Noruega, en 1945, la celebración del día de la Constitución cobró un sentido nuevo para toda la población, y así continúa siendo desde entonces.
El 17 de mayo es un día político y patriótico que se celebra con banderas, música y trajes típicos, desfiles, discursos y depósito de coronas ante monumentos y piedras conmemorativas. Saludando al desfile de los niños de Oslo desde lo alto del balcón de Palacio, la familia Real simboliza el punto de cohesión nacional. El día es marcado en las iglesias con un oficio religioso.
El 17 de mayo es actualmente el día de los niños por excelencia, teniendo la escuela por centro natural con la iza de bandera en el patio de los centros escolares, los desfiles de escolares tras el estandarte del centro respectivo y los diversos tipos de juegos y entretenimientos en los que participan los profesores y los padres. Los alumnos que concluyen la escolaridad de 12 años de duración, los russ (del latín cornua depositurus, literalmente depositar los cuernos o mudarlos) comienzan los festejos del paso iniciático ya el 1 de mayo. Vestidos en una combinación de rojo o azul, según la orientación de sus estudios, constituyen un elemento colorista de la celebración del 17 de mayo. Para muchos representan la parte carnavalesca y humorística del desfile y, por regla general, se mira con indulgencia el comportamiento ruidoso y extrovertido de los jóvenes.
Ese día, la gente estrena ropa de primavera, pero lo característico es llevar puesto el bunad (traje típico regional). Cada una de las regiones de Noruega tiene el suyo y los noruegos marcan, con este traje de fiesta, su identidad y su pertenencia local y nacional. Hay una serie de tradiciones culinarias que guardan relación con el 17 de mayo. Los adultos pueden empezar el día desayunando arenque y akevitt, y muchos noruegos lo celebran con platos tradicionales como el salmón ahumado, la papilla de cuajada y la charcutería salada y seca o ahumada. El 17 de mayo es un día en el que se venden y consumen grandes cantidades de salchichas tipo hot dog, de bebidas gaseosas, helados y eggedosis - yema de huevo batida a punto de nieve con azúcar-. La eggedosis tiene rancias tradiciones como manjar festivo propio del día. Cuando el poeta Henrik Wergeland en su lecho de muerte, en 1844, recordaba la inauguración de Kroghstøtten, piedra conmemorativa dedicada el 17 de mayo de 1833 al presidente del Storting, Christian Krogh, y el discurso que había pronunciado en dicha ocasión, se acordaba también de "¡todas las eggedosiser que tuve que engullir a lo largo del día!".
Las tradiciones que se refieren al 17 de mayo son tan sólidas, que los noruegos expatriados y los descendientes de noruegos en el extranjero festejan el día.
La víspera de San Juan, 23 de junio. El nombre noruego Sankthans es una contracción de St. Johannes. La festividad se denomina igualmente jonsok, que significa "víspera de Juan", en recuerdo de San Juan Bautista. La noche de San Juan era una víspera importante en la época católica, con peregrinaciones a iglesias y fuentes sagradas. Hasta 1840, se hacían por ejemplo peregrinaciones a la iglesia medieval de madera de Røldal, cuyo crucifijo tenía fama de poseer poderes curativos.
La celebración de San Juan se vincula desde tiempos remotos con el solsticio de verano. Se pensaba que en este periodo del año (midtsommer) las plantas tenían poderes milagrosos y curativos, lo cual explica la recogida de plantas medicinales esa noche. Se encendían hogueras para protegerse contra las fuerzas sobrenaturales cuya actividad maléfica, se creía, era más intensa al ponerse el sol. Las brujas, por su parte, volaban en sus escobas durante la noche de San Juan para ir a reunirse con otras fuerzas del mal.
La víspera de San Juan era costumbre en Noruega organizar simulacros de matrimonios (lekebryllup) entre adultos o entre niños. Estas parodias de la celebración de matrimonios entre adultos debían simbolizar lo que germina y lo que da lugar a una nueva vida. Disponemos de información relativa a esta costumbre que se remonta a comienzos del siglo XIX, pero bien pudiera ser más antigua y, en ciertos sitios de Noruega, se perpetúa aún.
En el siglo pasado, la celebración de la víspera de San Juan era fundamentalmente una fiesta local. Más tarde, fue recuperada por diferentes organizaciones. En las últimas décadas parece que la celebración del día ha adquirido un carácter mucho más privado, debido a que se pasa junto a la familia o los amigos, encendiendo hogueras, bailando y festejando la ocasión.
Olsok, 29 de julio. Es día oficial de iza de bandera. Olsok significa "víspera de Olaf" y se trata de una fiesta en memoria del rey Olaf Haraldsson, denominado el Santo. Olaf el Santo cristianizó Noruega y cayó en la batalla de Stiklestad, el 29 de julio de 1030. En tiempos remotos, el día de Olaf el Santo era una fiesta religiosa y popular importante. En muchas zonas rurales, sobre todo de la región de Vestlandet, se encendían hogueras como en la víspera de San Juan. El día de Olaf el Santo era un día de referencia para predecir el tiempo que haría en otoño. En los últimos años, el día de Olaf el Santo ha resurgido como festividad en la que tienen lugar representaciones de espectáculos históricos locales y celebraciones religiosas en sitios históricos. Los actos están frecuentemente organizados por sociedades de historia y otras asociaciones locales.
El día de Todos los Santos, 1 de noviembre y el día de las Ánimas, 2 de noviembre. En la época católica se conmemoraba a todos los santos el 1 de noviembre y a los difuntos el 2 de noviembre. Pero después de la Reforma, estas dos celebraciones se reunieron en una, que se sigue denominando día de Todos los Santos. En Noruega, la fiesta está establecida el primer domingo de noviembre. Se trata de una conmemoración de todos los difuntos que se celebra encendiendo velas y depositando coronas en las tumbas. El hecho de encender velas en las tumbas en determinadas solemnidades es una costumbre moderna implantada en Noruega después de la II Guerra Mundial. En principio, suscitó la resistencia de las Autoridades eclesiásticas, quienes la consideraban una costumbre católica.
En Estados Unidos y Gran Bretaña, el día de Todos los Santos y el día de las Ánimas se reagrupan bajo el nombre de Halloween. Durante los últimos años, la tradición estadounidense de celebrar Halloween se ha hecho popular entre los niños y los jóvenes de Noruega. El 31 de octubre por la noche, se ponen un disfraz y llaman a las puertas de los vecinos pidiéndoles golosinas. El simbolismo de Halloween guarda relación con la muerte y los muertos. Sus formas de expresión son el empleo de disfraces de esqueleto y de fantasma y las decoraciones a base de cruces y calaveras.
Santa Lucia, 13 de diciembre. Se celebra como una fiesta de la luz, con procesiones alumbradas por velas, organizadas por diversas instituciones y organizaciones. La costumbre fue importada de Suecia después de la II Guerra Mundial. En Suecia, esta costumbre es asimismo una tradición familiar. A la cabeza de la procesión, vestida de blanco y portando una corona de velas, va la novia Santa Lucía. Le sigue una doble fila de damas de honor y de niños de las estrellas. En Noruega, la procesión de Santa Lucía visita, cantando, los hospitales, las clínicas geriátricas y los hogares de ancianos.
La Nochebuena y la Navidad, del 24 al 26 de diciembre (Julen). El día de Navidad, 25 de diciembre, es de iza oficial de bandera. El comienzo de las fiestas navideñas es anunciado por las campanas de las iglesias de toda Noruega, que repiquetean entre las 17 y las 18 horas del 24 de diciembre. Se celebran oficios religiosos durante tres días, siendo los dos días de Navidad fiestas de guardar. Sin embargo, lo que se considera como la "verdadera" Navidad es la Nochebuena. Ese día, numerosos noruegos acuden a la iglesia para escuchar el Evangelio de Navidad y cantar canciones navideñas tradicionales. La Nochebuena es la celebración propia de la familia nuclear.
Actualmente, los preparativos de las fiestas navideñas comienzan en los hogares con la colocación de las estrellas de Adviento en las ventanas, la apertura del calendario de Adviento el 1 de diciembre y la iluminación del candelabro de Adviento el primer domingo de Adviento. El calendario de Adviento presenta 24 "puertecitas" que descubren, al abrirlas, pequeños cromos o regalos. Se ignora la época de su aparición en Noruega, pero se sabe que fueron introducidos en Suecia en 1932 por chicas guías. En el candelabro de Adviento, compuesto de cuatro velas, se enciende sucesivamente una vela por cada uno de los cuatro domingos de Adviento. Ambas tradiciones, a mitad religiosas, son originarias de Alemania del norte. A lo largo de todo el mes de diciembre, se prepara la Navidad fabricando regalos, preparando platos y dulces navideños y decorando la casa, e incluso el jardín. La extensión del hogar hasta incluir también la decoración del jardín y la iluminación, con bombillas, del exterior de la vivienda está en plena expansión desde hace algunos años.
El árbol de Navidad se compra con bastante antelación, o bien lo corta la propia familia en un bosque cercano. El árbol de Navidad nos viene del sudoeste de Alemania, donde apareció a comienzos del siglo XVI. Su uso se hizo general en Noruega a partir de 1870, empezando por las ciudades. En muchos lugares no fue corriente hasta después de la II Guerra Mundial. El árbol de Navidad ha de ser un abeto, o un pino. Algunos decoran el árbol antes de las fechas navideñas, otros la víspera de Nochebuena o el día de Nochebuena por la mañana. La decoración navideña se compra o es fabricada por los niños de la familia y los adultos a lo largo del tiempo. Estas decoraciones llevan con frecuencia vinculados fuertes sentimientos, dado que representan la continuidad de la familia y su historia.
Los regalos destinados a los pequeños y a los mayores se colocan debajo del árbol de Navidad, siendo repartidos al finalizar la cena de Nochebuena. En sus orígenes, la costumbre de hacer regalos se vinculaba con el día de San Nicolás, el 6 de diciembre. En la tradición holandesa, se festejaba a Sinte Klaas, que venía con regalos para los niños. Este es probablemente el antecedente del Santa Claus norteamericano, el Papá Noel que llega en su trineo tirado por renos y cargado de regalos para los niños.
Más recientemente hemos heredado una mezcla entre el nisse el gnomo de los establos noruegos y el Santa Claus noruego no tiene, en principio, nada que ver con el Papá Noel que trae los regalos. Este nisse vivía en la granja y ayudaba a limpiar los caballos y los animales domésticos. Aparece en las tarjetas de Navidad y en las decoraciones navideñas y trae también regalos a los niños en Nochebuena. La costumbre no fue conocida en Noruega hasta 1900, teniendo lugar su expansión máxima en el periodo de entreguerras y haciéndose general en todo el país a partir de la II Guerra Mundial.
Antiguamente, los preparativos hogareños para la Navidad eran numerosos y largos. En contrapartida, la Navidad duraba hasta el momento en que se cantaba su fin, el día 13 ó 20 de Navidad, bien entrado ya el mes de enero. Los dos focos de interés de la Navidad en otros tiempos eran la comida tradicional y el aspecto social. Era el periodo del año en el que había muchas cosas buenas de comer y tiempo que compartir, sin preocuparse de trabajos penosos. El aspecto esencial de la Navidad moderna y secularizada son los regalos, si bien la Navidad en tanto que tradición y fiesta familiar está firmemente anclada en el espíritu de los noruegos.
En nuestros días, la Navidad se ha convertido en una vasta operación comercial. El estamento de los comerciantes tiene interés en no retrasar sus ofertas, con lo cual la Navidad comercial comienza antes y termina antes también. Por ejemplo, los restaurantes empiezan a ofrecer banquetes de Navidad desde mediados de octubre. Este aspecto comercial puede conducir a que se festeje la Navidad sin el menor atisbo de religiosidad, poniéndose el énfasis en otros valores. La evolución descrita ha suscitado una corriente de protestas contra el consumo exagerado y la histeria de los regalos, y un compromiso en favor de la celebración de una "Navidad alternativa".
Puesto que la Navidad es una tradición añeja en la que se funden elementos antiguos y modernos, familiares y foráneos, no existe ninguna otra fiesta noruega con la que se vinculen tantos símbolos. Los símbolos centrales han sido buscados en diversos contextos del significado, religiosos y secularizados. Nuestras decoraciones navideñas de hoy día son las estrellas, los dorados y las tiras de espumillón; los corazones, las velas y los ángeles; los árboles de hoja perenne y los haces de avena; los nisser, los ratones y los renos.
La Navidad es sinónima también de nostalgia, de echar de menos lo que fue y ya no es. De ahí la importante carga simbólica de los manjares tradicionales ¡aparte de resultar deliciosos al paladar! Los platos típicos navideños no se consumen, de ser posible, en otras ocasiones, e inversamente, tampoco es Navidad si no se comen determinados platos y dulces. Tradicionalmente, el ama de casa debía ser capaz de presentar "las siete clases de dulces" en la mesa de los postres. En la actualidad, si uno no sabe hacer dulces, puede comprarlos. La cocina tradicional de Navidad es regional: los noruegos del Oeste tienen su
pinnekjøtt (costillas de cordero ligeramente saladas, secas y a veces ahumadas, cocidas al vapor), y los del Sur su bacalao fresco acompañado de vino tinto. Actualmente predominan en todo el país los platos a base de carne de cerdo, que son típicos de la población del Este de Noruega. Más que ningún otro elemento de la Navidad, los manjares navideños nos muestran cómo pueden mezclarse diferentes tradiciones familiares y regionales de todo el país. Durante los últimos años, las cenas de Navidad noruegas no sólo se han inspirado en la diversidad de Noruega, sino que también han recibido impulsos de otras culturas.
La Nochevieja, 31 de diciembre. La Nochevieja marca el paso del año transcurrido a otro nuevo, paso que ocupa desde tiempos remotos el lugar central de la fiesta. Antiguamente, se hacían ese día augurios para el futuro de las gentes y las cosechas. La Nochevieja se celebra de diferentes formas, en casa o en el restaurante, y también en este caso tiene importancia la tradición particular de cada uno. Cuando el reloj da las doce campanadas y los fuegos artificiales empiezan a estallar, la gente se agrupa para desearse ¡Feliz Año Nuevo! Este deseo se expresa frecuentemente con un brindis por el año entrante y por medio de muestras de afecto. Los principales símbolos festivos vinculados con la celebración del Año Nuevo son el champán, los confetti, los sombreros de papel y los fuegos artificiales.
Conclusión
En nuestra relación de fiestas y conmemoraciones anuales, hemos insistido sobre todo en las celebraciones que son visibles en el espacio público, lo cual no implica que no se festejen también en la esfera privada.
El hecho de describir de forma concisa las fiestas de la sociedad contemporánea conlleva necesariamente simplificaciones en cuanto a la diversidad y complejidad características de las tradiciones festivas, tanto por lo que se refiere a su forma exterior como a su contenido. En términos generales, se puede decir que en el transcurso de las últimas décadas hemos asistido a una internacionalización de las fiestas y celebraciones. Esto se observa tanto en lo referente a elementos concretos, como en lo relativo a días de fiesta completos por ejemplo, la celebración de San Valentín o de Halloween. Junto con la internacionalización, se nota un interés creciente por las tradiciones festivas antiguas como modelos de otras nuevas. Sin embargo, cada uno es libre de escoger entre lo antiguo y lo moderno y de forjarse sus propias tradiciones. Las épocas que se marcan del año y de la vida están en constante mutación, pero albergan en su interior tanto elementos tradicionales como elementos innovadores.
Bente Gullveig Alver es doctora en Folclore vinculada al Instituto de Estudios Culturales e Historia del Arte de la Universidad de Bergen. Actualmente se encarga de coordinar las investigaciones de un programa nórdico de Folclore bajo los auspicios del Consejo de Ministros Nórdico.
Ann Helene Bolstad Skjelbred es primer conservador de la fundación Norsk etnologisk granskning, dedicada a la inves-tigación etnológica. Es doctora en Folclore y ha publicado diversos artículos y libros, entre otros un manual sobre las tradiciones anuales de Noruega
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Producido por Nytt fra Norge para el Real Ministerio de Asuntos Exteriores en agosto de 2001. El autor del artículo se hace responsable del contenido.