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La economía noruega

La evolución de la economía de Noruega durante los útimos años ha sido muy favorable y su crecimiento económico ha sido fundamentalmente más fuerte que el del resto de Europa. Se ha reducido el desempleo hasta la mitad, aproximadamente, y se ha mantenido relativamente bajo el nivel de precios. Los Presupuestos del Estado presentan superávits considerables y casi alcanzan el equilibrio aún dejando al márgen los ingresos procedentes de la actividad petrolera. Por lo tanto, la economía noruega resiste relativamente bien los bajos precios del petróleo.

Por Sigrid Russwurm

La industria noruega tradicional se basa, hasta cierto punto, en la producción de materias primas. Condiciones dadas por la naturaleza, tales como él fácil acceso a la fuerza hidraúlica, la riqueza forestal y la abundancia de recursos pesqueros, amén del descubrimiento de yacimientos de petróleo, determinan la estructura industrial del país. La industria de exportación noruega se concentra en su mayor parte en sectores económicos que requieren la utilización de energía, entre los que cabe mencionar la metalurgia, la elaboración de sustancias químicas y la transformación de la madera. Otras importantes industrias de exportación noruegas son los astilleros y la construcción de plataformas petrolíferas. Las restantes industrias mecánicas, entre ellas las empresas productoras de artículos eléctricos y electrónicos, han cobrado también importancia creciente en los últimos años. Tradicionalmente, una gran parte de las entregas de este sector estaba destinada al mercado interior. Sin embargo, a finales de los ochenta y a consecuencia de la recesión económica, falló el mercado interior, después de lo cual la industria mecánica se orientó más hacia la exportación. Con ello aumentó la exportación de maquinaria y herramientas durante la última década, pasando del 30% a sobrepasar el 50% del total de bienes exportados.

El desarrollo del sector del petróleo tras el descubrimiento, a finales de los años 60, de recursos petrolíferos en la plataforma continental noruega ha sido de una importancia crucial para la evolución de la economía del país. Desde principios de la década de los setenta hasta nuestros días, la actividad de extracción de hidrocarburos no ha hecho sino aumentar. Noruega ocupa actualmente el puesto de séptimo país productor de petróleo, siendo en 1997 el segundo exportador de petróleo del mundo.

De todos modos, Noruega tiene una estructura económica variada. Más de la mitad de su economía está constituida por sectores de servicios, entre los que se incluyen la vivienda, la banca y los seguros, la energía, los transportes y comunicaciones y el sector público. El sector de los hidrocarburos, inclusive la producción de petróleo crudo y gas natural, supone menos del 15 % del PNB, mientras que la producción industrial constituye aproximadamente el 11%.

Economía abierta

Por ser un país pequeño, Noruega obtiene muchas ventajas manteniendo intercambios comerciales con otros países. La economía noruega es abierta, con un comercio exterior per cápita que se halla entre los más altos del mundo. En 1997, Noruega exportó e importó bienes y servicios por razón, respectivamente, de casi el 41% y el 34% del PNB. La exportación de petróleo y gas constituía un poco más de la tercera parte del total.

Seis años de fuerte coyuntura alta

Por tercera vez en el transcurso de los útimos veinte o treinta años, la economía noruega atraviesa una acusada coyuntura alta. Los dos anteriores periodos de crecimiento tuvieron lugar a mediados de los setenta y de los ochenta, respectivamente. La bonanza actual, que está siendo la más fuerte y duradera de las tres, se mantiene desde mediados de 1993. Desde 1992 hasta 1998, el volumen del consumo interior de bienes y servicios ha aumentado con un promedio anual de apenas el 4,5 %. El PNB de la Noruega continental ha aumentado, por término medio, a razón del 3,5 % anual. El PNB de Noruega en total, que también incluye la actividad productora de petróleo y gas, ha experimentado un crecimiento aún más acusado. Tanto la actual coyuntura favorable como las dos anteriores son el resultado de factores de índole nacional, si bien el crecimiento en la presente bonanza presenta elementos nuevos y tiene una base más amplia. Al contrario que en las anteriores coyunturas altas, se ha evitado entrar en un proceso de desmantelamiento masivo de las actividades expuestas a la competencia. En lugar de ello, la exportación y las inversiones han crecido a medida que lo hacían los restantes sectores de la economía.

Durante toda la presente coyuntura, la demanda de las unidades familiares ha contribuido notablemente al crecimiento económico. Al comienzo del periodo, ello se atribuía en parte al hecho de que, tras varios años con escasa demanda por parte de las unidades familiares, más interesadas en la reducción de deudas que en el consumo, existía ahora la necesidad de renovar el parque de automóviles y los bienes de equipo. En los útimos años, al contrario que en la década de los ochenta, época en la que las unidades familiares por lo general financiaban su consumo a base de créditos, la evolución de los niveles de renta y de consumo ha sido bastante paralela. Dado que su situación económica actual es relativamente sana y su nivel de ahorro sigue siendo elevado, las unidades familiares resisten mejor ahora que en los años ochenta la subida de los tipos de interés.

La exportación noruega ha aumentado considerablemente en los últimos años debido, en parte, al fuerte crecimiento internacional, pero también al hecho de que la industria de Noruega ha ampliado la cuota de participación en sus mercados tradicionales. Un número cada vez mayor de países que no han sido nuestros principales socios comerciales durante los últimos años, entre ellos los del sureste asiático y de Europa oriental, demandan bienes de exportación noruegos. Esto se debe primordialmente al fuerte crecimiento registrado en esta útima región durante varios años consecutivos. La crisis económica que desde hace un año afecta a varios países asiáticos ha puesto freno al desarrollo de las exportaciones a Asia, siendo su contrapunto el auge en los mercados tradicionales de Noruega en Europa y en los EE UU.

Las inversiones de las empresas privadas se han ido recuperando igualmente a medida que se consolidaba el alza económica. Al contrario de lo que había ocurrido en las altas coyunturas anteriores, el menor crecimiento de la demanda pública atenuó el crecimiento de este periodo, considerado globalmente.

El fuerte crecimiento de la economía durante los útimos cinco o seis años ha producido una notable mejora del mercado laboral. El índice de empleo ha subido sin cesar en este lapso. Aún cuando el ritmo del crecimiento económico haya sido ligeramente más lento en los últimos meses, es posible que el incremento del empleo sea también muy elevado en 1998. La tasa de actividad laboral ha subido hasta alcanzar un nivel de record, siendo una de las más altas a escala internacional. Desde el segundo semestre de 1993, el índice de paro está por debajo de la mitad, constituyendo actualmente el 3,25 % de las cifras de población activa, uno de los porcentajes más bajos de Europa.

Presión creciente sobre la economía noruega

Tras muchos años con fuerte crecimiento, el potencial de mano de obra es elevado en todos los sectores económicos de la Noruega continental. Esto se manifiesta, entre otras cosas, en la acusada subida del precio de los créditos y de la vivienda. Además, la acuciante demanda de trabajadores en los útimos años ha dado como resultado una falta considerable de mano de obra cualificada. Ciertos indicadores económicos señalan que la escasez de mano de obra actual es tan grande como la que había hace diez años en el momento de mayor presión. Es particularmente difícil reclutar mano de obra para los sectores de la construcción, algunas ramas industriales, como la metalurgia y las industrias transformadoras de la madera y los sectores de la salud y la asistencia social.

En la coyuntura alta característica de la década de los noventa, el mercado laboral noruego ha demostrado ser muy flexible, visto desde una perspectiva internacional.

Durante mucho tiempo, la economía noruega logró combinar el incremento del empleo y el descenso del índice de paro con un crecimiento moderado de los salarios, si bien los incrementos salariales negociados en Noruega desde 1994 son, por término medio, superiores a los registrados por nuestros principales socios comerciales. En 1998, sin embargo, la presión intensa y continua que ha pesado sobre el mercado laboral desencadenó un fuerte incremento salarial.

El constante aumento de las cifras de importación indica asimismo que la economía noruega ha alcanzado su tope máximo, con lo cual se utilizan cada vez más bienes importados para cubrir la gran demanda existente. En 1998, la importación de bienes tradicionales representa prácticamente el triple de la producción de las empresas de la Noruega continental.

En Noruega, el crecimiento de los precios al consumo se mantuvo por debajo del que fue normal en nuestros principales socios comerciales desde finales de los ochenta hasta 1996, año en que cayó hasta el nivel más bajo que se haya registrado desde 1960. De 1996 a 1997, se produjo una acentuada subida de los precios, debido en parte al aumento de las tasas y los impuestos indirectos. El aumento subyacente de los precios, que no incluye la subida de los impuestos y otros cambios aleatorios, se ha recuperado moderadamente desde el segundo semestre de 1996. Hasta este otoño, los precios al consumo han subido mucho menos de lo que se esperaba. De todas maneras, el incremento de los precios en Noruega podrá superar en el l% , aproximadamente, al incremento anual registrado en los países con los que mantiene relaciones comerciales. Se dan varias circunstancias, entre otras el fuerte incremento salarial y la subida de los precios de los productos de importación como consecuencia de la debilidad de la corona noruega, que hacen prever una cierta acentuación de la subida subyacente de los precios. Sin embargo, el incremento moderado de los precios a nivel internacional apunta en la dirección contraria.

Moderado aumento de los precios del petróleo y de las otras materias primas

Los precios del petróleo han mostrado una evolución moderada en 1998. A finales de noviembre, el precio había caído hasta el nivel de 80 NOK por barril, que es el más bajo obtenido desde hace más de diez años. El flojo desarrollo de Asia es presumiblemente un factor esencial de la escasa evolución de los precios del crudo y las otras materias primas. La economía noruega es vulnerable a la fluctuación de los precios del petróleo y las restantes materias primas. Ello se debe al importante papel que desempeñan en la economía noruega la extracción de petróleo y la producción de metales, los productos derivados de la madera y los productos químicos sin elaborar. Al contrario que Noruega, la mayoría de los otros países industrializados han sacado provecho de la caída de los precios del petróleo y las otras materias primas, lo cual ha contribuído a limitar los efectos negativos que el flojo desarrollo de Asia tiene sobre sus economías respectivas.

En materia de comercio exterior, la balanza de pagos se ha saldado con un superávit considerable en toda la década de los noventa, debido especialmente a las altas cifras aportadas por la exportación de crudo y gas natural. A ello hay que añadir el fuerte crecimiento de la exportación tradicional, que ha contribuido a incrementar dicho superávit. En 1997, el superávit era del 5,2 % del PNB. Se espera que en 1998, a consecuencia de los bajos precios del petróleo, la balanza de pagos se salde con un superávit inferior al de 1997. A medio plazo, el aumento de la producción petrolera y la reducción paralela de las inversiones petroleras en términos de la importación de bienes y servicios actuarán en la dirección de aumentar el superávit de la balanza de pagos.

El superávit de la balanza de pagos se corresponde con idénticas inversiones financieras netas operadas en los sectores económicos del mercado interior. La creación de un excedente financiero para toda Noruega procede del superávit de la balanza de comercio exterior. A medio plazo, esta creación de riqueza se operará fundamentalmente en el sector público, y se concretizará en forma de capital destinado al Fondo Estatal de Petróleo. En los próximos años, la constitución de capital público a través del Fondo de Petróleo contribuirá probablemente a sobrepasar el superávit global de la balanza de pagos. En el Presupuesto de la Nación para 1999, se estima el superávit del Fondo de Petróleo, inclusive los intereses y los dividendos del capital ahorrado, en unos 58 millones de NOK, y su capital global se calcula en unos 223 millares de millones.

Aumento de los tipos de interés

Los tipos de interés noruegos han aumentado de manera considerable en el curso de 1998. El alza ha de ponerse en relación con la evolución del mercado cambiario. La política monetaria noruega está orientada a conseguir la estabilidad cambiaria de la corona frente a las unidades monetarias de los otros países europeos. El tipo de cambio de la corona se ha debilitado considerablemente en el transcurso de 1998. Ello se debe, entre otras cosas, a la caída de los precios del petróleo, los resultados de la negociación salarial de la primavera pasada, la aparición de otros signos de presión creciente en la economía noruega y además, a la incertidumbre creada por los debates parlamentarios en el Storting acerca del presupuesto del Estado para el próximo ejercicio. Desde mediados de agosto, la presión sobre la corona se agudizó como consecuencia de la agitación de los mercados de divisas internacionales, que guarda relación con los problemas económicos por los que atraviesan los países del sureste asiático y la crisis que afecta a Rusia. La turbulencia del mercado de dinero no es, entretanto, un fenómeno exclusivamente noruego. Las unidades monetarias de varios países, sobre todo de los exportadores de materias primas, han estado sometidas a una fuerte presión en este periodo. En 1998, para reducir la presión que pesaba sobre la corona, el Banco Central de Noruega hizo subir en siete ocasiones los tipos de interés aplicables a los bancos, hasta totalizar 4,5 puntos %. Los tipos de interés del mercado de dinero noruego han sufrido una fuerte subida en comparación con los tipos europeos.

Inseguridad ligada a las perspectivas

El mayor índice de actividad laboral y la reducción del desempleo han hecho posible la fuerte alza de la economía de la Noruega continental desde 1993. Los límites que conoce actualmente el mercado laboral parecen indicar que el potencial de crecimiento de la economía noruega de tierra firme durante los próximos años será probablemente mucho más bajo que hasta aquí en la década de los noventa.

La lenta evolución de los tipos de interés en el plano internacional y su débil aumento pueden atenuar aún más el aumento de la demanda y el crecimiento del PNB. Si las crisis de Asia y de Rusia se agudizan y eventualmente se propagan a otros territorios, los precios del petróleo y de las otras materias primas correrán el riesgo de bajar una vez más, y los tipos de interés podrán mantenerse en un nivel alto a largo plazo. Esto afectará sobre todo a la compra de coches y otros bienes de equipo por parte de las unidades familiares y a la construcción de viviendas. Los útimos pronósticos realizados por el Instituto Nacional de Estadística y el Ministerio de Hacienda, parten de la base de que la situación cambiaria se normalizará gradualmente en el transcurso de 1999 y, a continuación, que los tipos de interés descenderán hasta ponerse al nivel europeo.

Según los útimos pronósticos del Instituto Nacional de Estadística (tercer trimestre), recientemente hechos públicos, no se ha producido ningún cambio económico radical. Sigue habiendo en Noruega un fuerte aumento de la demanda interior, en especial por lo que respecta al consumo privado. Sin embargo, algunos indicadores a corto plazo parecen señalar que el aumento de la demanda de bienes y servicios se atenuar· en el segundo semestre del año en curso. Aparte de que el potencial de crecimiento económico parece ser limitado, la evolución tiene también que atribuirse al elevado nivel alcanzado por los tipos de interés noruegos en estos útimos meses.

El presupuesto de la Nación para 1999 anuncia que el crecimiento salarial del próximo año será inferior al de 1998. En él se subraya igualmente que esta condición es imperativa y que es necesario aplicar una política financiera de austeridad para atenuar el crecimiento de los costes y con ello, garantizar el mantenimiento del empleo a largo plazo. De lo contrario, los altos costes a que tendrán que hacer frente las empresas noruegas contribuirán a debilitar su poder competitivo y causarán la pérdida de cuotas de mercado. Estaríamos entonces ante una situación muy similar a la evolución económica de finales de los ochenta, en que a la coyuntura alta le siguió la coyuntura desfavorable más profunda y duradera de toda la posguerra, cuyo resultado fue una tasa de desempleo elevada según la norma noruega.

La inseguridad inherente a las perspectivas de futuro se refleja en el hecho de que las estimaciones de las distintas instituciones difieren unas de otras más de lo que suele ser normal. El Banco Central de Noruega, el Ministerio de Hacienda y el Instituto Nacional de Estadística parten de la base de que el crecimiento económico se atenuará de aquí en adelante, pero el pronóstico del Estatuto Nacional de Estadística se distingue claramente de los de las otras instituciones, por esperar en 1999 una reducción del PNB de la Noruega continental. La principal explicación de esta divergencia de análisis es que el Instituto espera inversiones más modestas de las indicadas por las otras instituciones y un cambio radical del mercado de trabajo a principios de 1999, con un aumento perceptible del paro.

Política financiera de austeridad

Desde 1993 se practica en Noruega una política financiera de austeridad. Estimando que es indispensable mostrar rigor presupuestario para hacer descender los tipos de interés a un nivel inferior y atenuar la presión que pesa sobre la economía noruega, el Gobierno presentó un proyecto de presupuesto para 1999 mucho más restrictivo que el aprobado en 1998. A pesar de que el debate del presupuesto en el Storting parece implicar un cierto desvío del proyecto original, el plan de presupuesto para 1999 sigue pareciendo austero.

Las finanzas públicas de Noruega son tradicionalmente muy saneadas. La política financiera de austeridad, a la que se suman los crecientes ingresos procedentes del petróleo y el crecimiento económico, ha dado como resultado un significativo refuerzo de las finanzas públicas desde 1994. El superávit de la Administración Central – que se corresponde con el concepto de superávit presupuestario utilizado por los criterios de Maastricht para las finanzas p˙blicas – fue del 7,5 % del PNB en 1997.

A pesar de la incertidumbre que pesa sobre las perspectivas de la economía noruega, sus bases fundamentales siguen siendo sólidas. Se ha de subrayar que tanto la situación económica de las unidades familiares como las finanzas del Estado son buenas. Al mismo tiempo, el superávit de la balanza de pagos seguirá aumentando.

La autora del artículo, Sigrid Russwurm, es subdirectora de la Dirección de Economía del Ministerio de Hacienda. Es adjunta del jefe del Servicio del presupuesto de la Nación, que se encarga de los estudios coyunturales y de los pronósticos macroeconómicos.