Odin
Odin
  ???modeReadSpeaker???     Previsualizar impresión  
Documentos similar  

La agricultura de Noruega

Noruega es el país más septentrional de Europa. Se extiende desde los 58° hasta los 71° de latitud Norte, con una longitud total de 1.750 km, es decir, que existe mayor distancia de Norte a Sur del país que de Oslo a Roma. Noruega es, además, el país menos poblado de Europa después de Islandia, contando 4,5 millones de habitantes, aproximadamente.

Por Dag Henning Reksnes

En este país de forma alargada se cultiva la tierra en latitudes más septentrionales que en ningún otro país, obviando por ello decir que las condiciones varían enormemente según la región en que se practique la agricultura.

La superficie de cultivo total de Noruega en 1996 era de 1.032.500 hectáreas. El número de propiedades agrícolas en explotación era de 81.600, dedicándose a la agricultura 90.100 unidades de trabajo por año. En relación con el índice de empleo total de Noruega, el sector agrícola daba trabajo al 5,4 por 100 de la población activa.

La noción de la agricultura noruega trasciende la actividad del agricultor noruego y el aprovechamiento que éste hace de la explotación agrícola. La agricultura noruega se refiere, en gran medida también, a los consumidores, la producción de alimentos, el medio ambiente, la protección de la superficie de cultivo y del paisaje cultural, la creación de riqueza, la exportación, las pautas de asentamiento de la población y el empleo.

En el término " agricultura noruega " se incluye todo lo relacionado con la agricultura propiamente dicha, la silvicultura, la cría del reno, la acuicultura, la reproducción animal y el desarrollo de nuevas actividades económicas con punto de partida en la agricultura. Estas nuevas actividades van desde las tradicionales, como las vacaciones en granjas, a otras que lo son menos, v.gr. la producción de material de oficina.

La agricultura desempeña un papel muy importante con respecto al mantenimiento de puestos de trabajo y, con ello, a la estabilidad de los asentamientos de población en todas las regiones del país. Un modo de explotación desarrollado conforme a métodos modernos y basado en la adaptación de la producción al medio ambiente es garantía de nuestra seguridad alimentaria futura. Es, además, una importante aportación a la creación de riqueza y empleo, contribuyendo también a mantener los asentamientos de población en todo el país.

La agricultura asegura asimismo la conservación de diversos bienes que se inscriben en el patrimonio colectivo y de valores relacionados con el medio ambiente, tales como la preservación del paisaje cultural y de la diversidad biológica.

Alimentos de buena calidad

Una de las tareas principales de las autoridades noruegas consiste en garantizar la seguridad y la calidad de los alimentos a que tienen acceso los consumidores y contribuir a que la alimentación de la población sea lo más sana posible.

En tiempos como los actuales, en los que vocablos tales como " plaguicidas ", " conservantes ", " salmonella ", " alimentos transgénicos " y " carne tratada con hormonas " siembran la inseguridad entre los consumidores, es importante que Noruega participe en la redacción de acuerdos internacionales basados en condiciones de calidad e higiene de los productos alimenticios aceptadas por los signatarios y les dé el seguimiento oportuno. Por ello se entiende que dichos productos satisfagan las necesidades, exigencias y expectativas de los consumidores. Se procurará, además, que los alimentos presenten condiciones óptimas de salubridad, independientemente de que hayan sido producidos en Noruega o en el extranjero. Noruega disfruta de una situación ventajosa en este particular, por existir escasos agentes infecciosos en los alimentos autóctonos y el agua potable del país y darse pocos casos de enfermedad relacionados con la importación de productos alimenticios. La seguridad alimentaria de los consumidores noruegos es, por lo tanto, satisfactoria.

Las mujeres y los jóvenes

Las autoridades noruegas han puesto en marcha una serie de medidas destinadas a fomentar la permanencia de las mujeres y los jóvenes en las zonas rurales. Los llamados " fondos de desarrollo rural " (ver más abajo) se utilizan especialmente para la creación de

puestos de trabajo para las mujeres y los jóvenes en el medio rural.

Tradicionalmente, la agricultura noruega ha estado dominada por los hombres y son por lo general los hombres quienes se relevan en la propiedad de las explotaciones agrícolas. A pesar de que en Noruega existe formalmente igualdad entre los sexos con respecto al derecho de posesión alodial, sólo el 17 por 100 de las explotaciones agrícolas noruegas fueron adquiridas por mujeres en base a dicho derecho en el periodo que va de 1983 a 1992. El 25 por 100 de las tareas específicamente agrícolas, medidas en unidades de trabajo al año, son realizadas por mujeres. El hecho de que las mujeres se vean obligadas a buscar trabajo fuera de las zonas rurales les lleva frecuentemente a optar por abandonarlas. Otro tanto concierne a los jóvenes, que tienen que irse a las ciudades o a poblaciones mayores para poder completar estudios o encontrar empleo. Este desarrollo ocasiona que la población de las zonas rurales esté en su mayoría compuesta por hombres. Con el fín de invertir el curso de esta evolución, se han creado empresas destinadas a dar a los jóvenes una formación práctica que les permitirá aprender a dirigir su propia empresa. Al objeto de poner las condiciones necesarias para el incremento de los puestos de trabajo para mujeres en las zonas rurales, se ha creado un sistema de fondos de desarrollo rural. Gracias a dichos fondos, será posible proteger el desarrollo de entidades económicas a pequeña escala, pero rentables, y con su centro de actividad en la esfera económica de la agricultura y actividades relacionadas. En 1996, el 27 por 100 de los fondos se concedieron a mujeres, mientras que el 35 por 100 de las solicitudes aceptadas fueron concedidas a medidas destinadas a las mujeres.

Ha quedado demostrado que los poderes públicos, con muy pocos medios, pueden contribuir a crear nuevos puestos de trabajo en las zonas rurales. Los fondos de desarrollo rural ayudan igualmente a incrementar la creación de riqueza y el empleo, lo cual a su vez contribuye a prevenir el éxodo de la población rural.

Política de protección del suelo restrictiva

La producción de alimentos depende del acceso a tierra cultivada y de la eficacia de los métodos de explotación.

Al objeto de garantizar la producción agrícola a largo plazo, es indispensable asegurar las zonas productivas contra la reducción de su superficie cultivable. Entre 1945 y 1995, se suprimieron unas 75.000 hectáreas de tierra cultivada y cultivable, una buena parte de las cuales integraban excelentes campos de cereales. Continuar reduciendo al mismo ritmo la cantidad de tierra cultivada y cultivable tendría graves consecuencias para la capacidad total del país con respecto a la producción de alimentos, especialmente de cereales, patatas y hortalizas.

Para frenar esta evolución, las autoridades noruegas llevan a cabo una política de protección del suelo restrictiva.

Si se han de garantizar la superficie de cultivo y los recursos del subsuelo, es importante que las autoridades agrícolas participen en la toma de decisiones en otros sectores, bien que se trate de planificación conforme a la Ley de Ordenación Territorial y Urbanismo, la Ley de Preservación de la Naturaleza, la Ley de Preservación del Patrimonio Cultural o la Ley de Recursos Hidrográficos.

Las autoridades agrícolas tienen también el objetivo de poner de manifiesto la importancia del aprovechamiento agrícola en la elaboración de planes de ordenación del territorio a los niveles local y provincial. Cuando se trate de la redacción de planes municipales y provinciales, análisis de consecuencias y planes de protección, las autoridades competentes deberán, por lo tanto dar directivas y hacer propuestas en los dominios específicos.

Importante contribución a la reducción de CO2

Además de ocupar el tercer lugar en nuestro sector económico de la exportación, la silvicultura y la industria de la madera son actividades económicas de importancia vital desde la perspectiva del desarrollo sostenible.

En tiempos como éstos, en los que todo el mundo habla de la necesidad de reducir la liberación de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, el cuidado y mantenimiento del bosque desempeñará un papel muy positivo en el contexto climático. En Noruega se plantan actualmente más árboles de los que se talan, lo que contribuye a fijar grandes cantidades de CO2. Esta es una de nuestras mayores aportaciones a la lucha global para reducir la liberación de CO2 a la atmósfera. Además, la silvicultura se basa en el aprovechamiento de recursos renovables y sus productos son ecológicos.

En Noruega, se ponen grandes recursos en conexión con el bosque. El bosque es parte fundamental de la creación de riqueza en las zonas rurales y de la industria. Noruega posee 7 millones de hectáreas de bosque productivo, lo que equivale al 22 por 100 de su superficie. La silvicultura e industria de la madera es nuestro tercer sector económico de exportación, después de los hidrocarburos y el pescado. El valor de la exportación de productos de la madera alcanzó los 14 millones de NOK en 1996.

Seguridad alimentaria a largo plazo

Si Noruega desea mantener la seguridad alimentaria a largo plazo y asegurar, en la medida de lo posible, su autosuficiencia en materia alimenticia necesitará disponer de una agricultura moderna. Actualmente, Noruega se autoabastece casi por completo en cereales para alimento animal, produciendo el 50-70 por 100 de los cereales para consumo humano y además, la totalidad de la carne, la leche y el pescado que la población necesita. Por razón del clima y por motivos económicos se importan, sin embargo, una serie de productos alimenticios.

En 1996, había en el mundo 800 millones de personas afectas de desnutrición crónica. Por esta razón, la Cumbre Mundial para la Alimentación que se celebró en Roma del 13 al 17 de noviembre de 1996 dejó sentado que es un derecho humano tener acceso a una alimentación sana y nutritiva. Puesto que sabemos que el crecimiento demográfico mundial es del orden de los 80-90 millones de personas al año, la tarea de producir alimentos suficientes para toda la humanidad es ingente. En Noruega, la agricultura y el sector pesquero deben también asumir su parte de responsabilidad para mantener la seguridad alimentaria a escala mundial.

Mayor confianza y competitividad

Los esfuerzos aportados por la agricultura noruega en materia ecológica deberán, además de salvaguardar el medio ambiente, contribuir a la creación de una mayor confianza en la calidad de los productos agrícolas noruegos e incrementar con ello su competitividad.

La agricultura noruega considera que el respeto al medio ambiente es la premisa básica de toda explotación agrícola sostenible, en la que las exigencias de economía y rentabilidad se contraponen al potencial de recursos, los valores medioambientales y la consideración debida a la salud del ser humano, de la fauna y la flora.

Ya se trate del bosque, de la acuicultura, de la cría del reno o del cultivo de la tierra, la atención a posibles problemas medioambientales está siempre presente. La preservación de la diversidad genética en la silvicultura, el uso restringido de sustancias químicas en la agricultura y la adopción de medidas que limiten la sobreexplotación de los pastizales en el sector de la cría del reno no son sino algunos objetivos clave en este contexto.

La preocupación de preservar la naturaleza y proteger los intereses de los consumidores son naturalmente dos razones mayores que justifican la acción constante para satisfacer consideraciones medioambientales. De hecho, la misma economía sacará provecho de que se desarrolle confianza en este terreno. El logro de un alto grado de credibilidad con relación a los procesos productivos y a la adecuación ecológica de los productos agrícolas dará como resultado una mayor competitividad nacional e internacional y contribuirá a garantizar el futuro de la agricultura noruega.

Transferencias al sector de la agricultura

En 1998, la agricultura noruega recibió transferencias a cargo de los presupuestos del sector público por valor de 119.000 millones de NOK. La envergardura de las transferencias muestra la prioridad otorgada por los poderes públicos al sector agrícola con miras a garantizar la seguridad alimentaria y a mantener estables las pautas de asentamiento de la población y los puestos de trabajo, lo que a su vez contribuye a la creación de riqueza en todas las regiones del país.

Los agricultores noruegos son los gestores de la superficie de Noruega. Con ello se quiere decir que éstos, a través de la explotación de la tierra, los bosques y el campo sin cultivar, subvienen a mantener y conservar paisajes vivos y acogedores en nuestro país, cuya forma es tan alargada. Esta función es esencial para Noruega, en el sentido de que ni los noruegos ni los turistas que nos visitan se habrían sentido atraídos por este país de haberlo integrado vastas zonas estigmatizadas por el éxodo de la población rural y el abandono. Noruega es un lugar de destino turístico de gran éxito, al que sin duda alguna contribuyen sus zonas rurales bien cuidadas. Así pues, se puede decir que las transferencias al sector agrario son una modalidad de gasto para la obtención de ingresos.

Por razón de las condiciones geográficas y climatológicas existentes en el país, las subvenciones a la agricultura son indispensables actualmente y lo seguirán siendo en el futuro. Recursos naturales tales como la pesca, la tierra, el bosque, los minerales y la energía hidroeléctrica constituyen el fundamento de gran parte de la creación de riqueza en este país. Las regiones rurales desempeñan, por lo tanto, un papel importante en el desarrollo económico de Noruega. En 1996, se realizaron unas 90.000 unidades de trabajo por año en la agricultura propiamente dicha, unas 8.000 en la silvicultura y aproximadamente 1.200 en la cría del reno.

En comparación con la práctica de otros países, las transferencias de fondos públicos al sector agrícola son relativamente importantes. Junto con Suiza, Japón e Islandia, Noruega se cuenta entre los países de la OCDE que en mayor medida subvencionan la agricultura nacional. La política agrícola noruega tiene por objetivo hacer más eficaces los métodos y técnicas empleadas en la agricultura, de manera que la necesidad de las transferencias se haga cada vez menor. Para alcanzar este objetivo, se ponen condiciones de una mayor rentabilidad a las explotaciones agrícolas. Los intermediarios del canal de distribución que conecta al productor directo con el consumidor están igualmente sujetos a exigencias de una mayor competitividad de la producción, transformación y distribución de los productos agrícolas.

Esta política debe asimimismo dar mayor prioridad a la apertura de nuevos mercados para los productos. Otro imperativo es que se deben bajar los precios, al objeto de reducir las diferencias entre los productos alimenticios noruegos y los productos importados.

Productos alimenticios ecológicos

Para atender a la demanda creciente de nuevos productos ecológicos, la agricultura noruega ha reconvertido una parte de su producción, de manera que los productos deseados aparezcan en los anaqueles de las tiendas de alimentación.

Dado el incremento constante del número consumidores que piden productos alimenticios procesados conforme a principios ecológicos, las autoridades han implantado medidas destinadas a incentivar la reconversión de la explotación agrícola en agricultura ecológica. Un número cada vez mayor de agricultores se interesa por el sistema y cambia de métodos de explotación. Se han multiplicado las tiendas de alimentación que ofrecen al público productos ecológicos tales como hortalizas, leche, nata, huevos y carne.

El número de explotaciones agrícolas ecológicas es modesto por el momento, si bien se ha incrementado relativamente en los últimos años. Se puede apuntar en este sentido que cada consumidor por separado, a través de sus pautas de compra, podrá influir en la evolución del sector agrícola.

La cooperación internacional

Los acuerdos internacionales y la cooperación internacional son factores importantes para garantizar la producción de productos alimenticios sanos y la existencia de condiciones de comercio satisfactorias.

Formando parte de su labor para garantizar y desarrollar la seguridad alimentaria de los consumidores noruegos, los poderes públicos se esfuerzan por conseguir soluciones internacionales que también sirvan a los intereses de Noruega. Esta es la razón de que las autoridades agrícolas y el Gobierno de Noruega deseen participar activamente en el trabajo internacional que llevan a cabo la Organización Mundial de Comercio (OMC), el Espacio Económico Europeo (EEE) y otras formas de cooperación interestatal.

Las exportaciones de Noruega en materia de productos alimenticios son netas. El volumen de la exportación de pescado explica suficientemente este fenómeno. En otros términos, el valor en coronas de nuestras exportaciones alimentarias es superior al de nuestras importaciones. En este contexto, los acuerdos internacionales a los que se adhiere Noruega son también muy importantes. Dichos acuerdos contribuirán, además, a garantizar la futura exportación de los productos noruegos y, con ello, el empleo en el sector primario de la economía y en la industria agroalimentaria. De esta manera se crean las condiciones necesarias para el mantenimiento de comunidades locales capaces de subsistir por medios propios en las regiones más recónditas de Noruega.

El autor del artículo, Sr. Dag Henning Reknes, es Director de Información del Ministerio de Agricultura.

UDA252SPA