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La industria pesquera noruega

El pescado y los mariscos ocupan el segundo lugar de las exportaciones noruegas, después de los hidrocarburos, siendo exportados anualmente por valor de 25.000 a 30.000 millones de coronas. Se prevé que la necesidad mundial de productos alimenticios deberá ser satisfecha, en proporción creciente, mediante la explotación de los recursos del mar. Las pesquerías tendrán, por consiguiente, que afrontar mayores retos, tanto en lo que concierne a la mejora constante de la gestión de los recursos marinos, como en hallar modos de explotación que combinen el respeto del medio ambiente con la eficacia.

Por Bjarne Myrstad, Jefe de los Servicios de Información

Desde tiempos tan remotos como se tenga memoria, la población noruega ha vivido de la caza y la pesca, actividades que se encuentran en el orígen de la vida económica y del patrimonio cultural de nuestras regiones marítimas. La razón del puesto preponderante que la pesca ha ocupado siempre en la industria noruega es que Noruega controla una de las zonas marítimas más ricas en pesca del mundo. El Atlántico Norte, la costa noruega, el Mar de Barents y el frente polar del Mar del Norte son muy productivos y muchas especies marinas tienen su lugar de desove frente al litoral noruego. Las zonas costeras son excelentes emplazamientos de piscifactorías ecológicas, por lo que han proliferado las granjas piscícolas en los últimos años, convirtiéndose en industria innovativa y muy valiosa para las regiones del litoral de Noruega.

En 1946 Noruega estableció un Ministerio de Pesca autónomo, siendo el primer país del mundo en hacerlo.

Gestión sostenible de los recursos pesqueros

A lo largo de los últimos 25 años, la pesca noruega ha pasado de ser más o menos libre a convertirse en una industria regular, rentable y sostenible, administrada por medio de la fijación de cuotas y regulada a través de un sistema de concesiones y reglamentación técnica detallada. La revolución tecnológica experimentada a partir de la II Guerra Mundial ha propiciado la creación de una flota pesquera de tal eficacia, que se ha hecho necesario poner en marcha una serie de medidas para evitar la sobrexplotación e incluso la extinción de los recursos biológicos del mar.

Las poblaciones de peces se desplazan sin tener en cuenta la división en zonas económicas establecidas, ni las zonas internacionales. Por este hecho, al que se suma la creciente presión ejercida por numerosas naciones, se impone la necesidad imperiosa de suscribir acuerdos internacionales vinculantes que regulen la gestión de los recursos pesqueros en todos los mares del mundo.

Tradicionalmente, Noruega ha aportado desde siempre su contribución a la cooperación internacional en materia de pesca y, a continuación de la instauración de zonas económicas de 200 millas marinas en 1977, Noruega concluyó acuerdos de pesca que la vinculan a numeros países. El Acuerdo de las Naciones Unidas de 1995, relativo a la Pesca de Altura, es un paso decisivo en esta dirección. Las autoridades noruegas conceden gran importancia a la puesta en práctica de los principios establecidos por este acuerdo.

Es de vital importancia administrar la riqueza halieútica de manera sostenible. La meta de Noruega es proteger y construir las poblaciones de forma que cada año podamos obtener cuotas de pesca estables, en la medida de lo posible y siempre en base al principio de pesca responsable. Para lograrlo, Noruega invierte en la investigación marina, llevando a cabo estudios de las especies múltiples, que nos dan a conocer las interrelaciones existentes entre las especies de peces y los mamíferos marinos.

Los mamíferos marinos ocupan el primer lugar en la cadena alimenticia marina y es natural su caza y captura dentro de ciertos límites seguros, impuestos por la biología misma, al igual que nos servimos de las poblaciones de peces. Este enfoque, que propone la gestión de los recursos marinos tomando en cuenta la totalidad, ha inspirado el modelo de las especies múltiples, seguido por las autoridades noruegas. Se han realizado investigaciones a fondo con el fin de determinar las existencias de la población de ballenas pequeñas, cetáceos que cazan los noruegos, e igualmente para desarrollar métodos de captura más humanos y eficaces. Son muy estrictas las normas aplicables a la caza y captura de ballenas y focas.

Por lo que respecta a la acuicultura, ha dominado hasta ahora la cría de salmón atlántico y de trucha, si bien se han puesto medios considerables para ampliar de modo rentable la producción de otras especies. La combinación de acuicultura y pesca tradicional – pastoreo marino – se halla en fase experimental.

Aproximadamente el 90 % de la captura y producción total de pescado en piscifactorías de Noruega se destina a la exportación. Los ingresos del sector dependen, por lo tanto, del mercado, lo que exige que todos los eslabones de la cadena de comercialización den una importancia primordial a la calidad de los productos. La meta de las autoridades noruegas es crear riqueza en el sector a través de una gestión eficaz de los recursos, potenciar el crecimiento del sector de la acuicultura con la introducción de especies nuevas que se sumen al salmón atlántico y la trucha, aumentar la actividad de las industrias transformadoras de pescado y sucedáneos y mejorar el aprovechamiento de sus productos de desecho. Operadores rentables y exitosos de la flota pesquera, de la acuicultura y del sector industrial de la pesca son de vital importancia para asegurar la prosperidad de las comunidades locales instaladas a lo largo de nuestra larga línea litoral.

En su informe sobre las perspectivas del sector de la pesca, presentado al Storting en junio de 1998, el Gobierno subraya este aspecto y precisa que la base de esta actividad económica y sus ingresos reposan sobre los recursos naturales disponibles y las ganancias que se puedan obtener en el mercado. Mientras que la gestión de los recursos se ejerce en el marco de una reglamentación rigurosa, las transacciones que tienen lugar en los mercados pueden ser mejoradas notoriamente, en particular por medio de asegurar la coordinación de las actividades del sector y la intervención de los poderes públicos. El informe insiste especialmente en la importancia de la comercialización y la distribución en sentido amplio y de contemplar todas las etapas de este sector de producción como eslabones inseparables de una cadena de valorización.

Una industria importante en Noruega

La pesca y la acuicultura son el substrato económico por excelencia de numerosas regiones costeras de Noruega. La industria da empleo a más de 23.000 personas en la flota pesquera (de las cuales 16.600 tienen la pesca como ocupación única o principal), a unas 13.000 en la industria de elaboración y transformación del pescado y computa más de 4.500 unidades de trabajo por año en criaderos y viveros de pescado y mariscos.

La industria pesquera tiene también gran incidencia sobre la industria de la construcción de buques, la industria turística, la producción de instrumentos técnicos marítimos, la fabricación de alimento para peces, la industria del embalaje, los transportes, la investigación y el desarrollo.

Las cifras de 1997 indican el descargo a tierra de más de 2,8 millones de toneladas de pescado, por un valor de entrada de 9.000 millones de coronas. Las piscifactorías vendieron en 1997 un total de 316.000 toneladas de salmón y unas 34.000 toneladas de truchas, por el valor inicial de 73.000 millones de coronas. El valor total de las exportaciones de pescado y derivados ascendió a 24.600 millones de coronas, de los cuales 82.000 procedían de la acuicultura. Noruega vende en la actualidad pescado y productos derivados a 170 países. El valor de las exportaciones ha aumentado en los últimos años en una proporción del 10 al 12 % anual, y este ritmo de crecimiento se mantiene constante en 1998.

Los productos de la pesca y la acuicultura son los segundos artículos noruegos de exportación, en valor neto. La exportación de petróleo en bruto está la cabeza de las exportaciones, representando el 41 % del total, seguido inmediatamente de los productos derivados de la pesca, el gas natural y los medios de transporte, con el 7 % cada uno de ellos, y los metales aparte del hierro y el acero, con el 6,9 % del total.

La pesca a escala mundial

En 1996, Noruega se colocó en décimo lugar entre las naciones pesqueras del mundo, inclusive la pesca en agua dulce, totalizando 3 millones de toneladas de pescado. En materia de exportación de pescado y otros productos del mar, por el contrario, Noruega ocupa el segundo lugar. Durante los años posteriores a la II Guerra Mundial aumentó de forma notable la actividad pesquera en todo el mundo, creándose flotas compuestas por barcos grandes que podían hacerse a la mar en busca de nuevas zonas de pesca y recursos marinos aún sin explotar. Hasta los años 70 no se logró estabilizar la explotación de los productos del mar en la cifra aproximada de 60 millones de toneladas. Con la sobrexplotación de las existencias pesqueras en numerosas zonas, se hizo necesario poner límites a la actividad. Desde mediados de los años 70 aumentó de nuevo el total de capturas, alcanzando su punto culminante en 1989, en que se registró la cifra de 100 millones de toneladas. Desde entonces, la captura de peces - inclusive en aguadulce – se ha mantenido en este nivel. De 1988 a 1996 se duplicó en todo el mundo la producción de pescado y crustáceos basada en la acuicultura.

Lo anteriormente descrito supone un gran desafío, pues han sido sobrexplotadas muchas de las especies de peces más importantes hasta casi causar su extinción. Es asimismo cierto que existen importantes recursos pesqueros practicamente sin explotar aún, por razones técnicas o económicas, y no podemos sino hacer conjeturas sobre su valor en el futuro. La principal contribución a la alimentación procedente del medio marino en los próximos años se espera vendrá del aumento de la actividad de las industrias dedicadas a la acuicultura.

Cooperación Internacional

Con efectos a partir del 1 de enero de 1977, Noruega estableció una zona económica de 200 millas marinas a la altura de sus costas. El mismo año se estableció una zona de protección pesquera alrededor del archipiélago Svalbard con un alcance de 200 millas. En 1980 se fijó igualmente una zona de pesca de 200 millas marinas en las proximidades de la isla de Jan Mayen. Estas medidas han puesto en manos de Noruega el dominio de grandes recursos halieúticos, al tiempo que le confieren la responsabilidad de regular su aprovechamiento. La mayor parte de las principales especies de peces comercializables son poblaciones que administramos en colaboración con otros países. Noruega tiene firmados acuerdos bilaterales de pesca con la UE, con Rusia, con las islas Faroes, con Islandia, Groenlandia y Polonia y negocia anualmente con estos países la fijación de cuotas de captura. Las delegaciones noruegas están compuestas por representantes de las autoridades centrales y locales, de la investigación de estudios oceanográficos y de la industria del sector.

La meta principal de estos convenios es llevar a cabo una gestión racional de los recursos pesqueros, fijar cuotas de captura basadas en recomendaciones científicas y lograr el equilibrio de los derechos recíprocos de pesca en las zonas de los otros países.

Las cuotas se fijan en base a las estimaciones y recomendaciones del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM). Noruega es asimismo miembro de varios organismos administrativos internacionales como la Comisión de Pesquerías del Atlántico Nordeste (CPANE), la Organización de Pesquerías del Atlántico Noroeste (NAFO), la Comisión Ballenera Internacional (CBI) y la Comisión de Mamíferos Marinos del Atlántico Norte (NAMMCO).

Los proyectos relativos a la pesca están bien representados en la ayuda económica que Noruega presta a los países en vías de desarrollo, razón por la cual el sector de la pesca se ha convertido poco a poco en uno de los capítulos más importantes de los programas noruegos de ayuda bilateral.

Las autoridades pesqueras negocian tratados comerciales con otros países, tanto dentro como fuera de organizaciones internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización Internacional de Comercio (OIC) e individualmente, con países y grupos de países, como la Unión Europea (a través del Acuerdo EEE), la EFTA o similares.

Las autoridades pesqueras toman parte asimismo en procesos relacionados con el medio ambiente marino, a través de convenios, tratados y otros acuerdos de carácter global y regional, al objeto de hacer respetar los principios de utilización sostenible de los recursos marinos y en base a recomendaciones científicas, al encuadrar la preservación del miembro ambiente en la gestión de los recursos marinos.

Flota compuesta por varios tipos de embarcaciones

Noruega dispone de una flota pesquera variada y avanzada tecnológicamente, desde los sjark (pequeños barcos para la pesca costera) hasta barcos grandes para pesca de arrastre con artes diferentes, de cerco y barrederas. Muchos de éstos están dotados de instalaciones industriales para la producción a bordo. A finales de 1997, la flota noruega contaba 13.645 embarcaciones de pesca. De éstas, 8.859 tenían cubierta, el resto eran barcos abiertos. Sólo una pequeña fracción de las embarcaciones registradas faenaban todo el año. En 1996 había registrados 1.284 barcos de más de 13 m. de eslora que estuvieran faenando todo el año. 308 de estos tenían una eslora superior a 31 m.

La pesca del bacalao, en la que se incluye la pesca de carbonero, eglefino, brosmio, maruca, fletán atlántico y especies afines, se realiza con redes, palangres, palangres manuales, redes danesas, artes de cerco y redes barrederas. La pesca de especies pelágicas como el arenque, la caballa y el capelán atlántico se hace fundamentalmente con artes de cerco. Peces destinados a la producción industrial como la faneca noruega, el lanzón y la bacaladilla se capturan con redes barrederas.

A pesar de los muchos años transcurridos desde que se empezaron a controlar los fondos pesqueros y las actividades de captura, el volúmen de operaciones y la inversión de capital en la flota siguen siendo muy grandes en relación con los recursos disponibles. La rentabilidad es por lo general muy baja, aún cuando los buenos resultados de la pesca del bacalao, el arenque y la caballa durante los últimos años hayan reforzado considerablemente los beneficios. Es necesario, de todas maneras, reducir la capacidad de la flota de alta mar y la de la flota costera.

Durante la primavera de 1996 se implantó un sistema de cuotas por unidad de embarcación para la flota marítima de arrastre, con lo cual las cuotas correspondientes a una embarcación, según reglas determinadas y por tiempo limitado, pueden combinarse y aprovecharse por una o más embarcaciones, a condición que la primera embarcación se retire permanentemente de las faenas de pesca. En otoño de 1996 entró en vigor un régimen similar, de aplicación a la flota de arrastre del bacalao. La meta de estas disposiciones es aligerar la presión sobre los recursos pesqueros, reduciendo la capacidad al mismo tiempo que se hace más rentable la actividad de los restantes barcos y se facilita la renovación de la flota. Existen disposiciones afines, aplicables a la actividad de otros grupos de barcos de pesca en alta mar y a la de la flota costera.

A partir de la década de los 70 la actividad de prospección petrolífera y la extracción de hidrocarburos en la zona económica noruega ha dado lugar a una nueva situación para el sector industrial de la pesca. Areas anteriormente consideradas importantes fondos de pesca son ahora explotadas por la industria petrolera. La meta de las autoridades noruegas al respecto es facilitar las condiciones necesarias para que ambos sectores puedan desarrollarse y funcionar paralelamente.

Acuicultura ecológica

En el transcurso de los últimos quince o veinte años, la acuicultura noruega ha experimentado un fuerte auge. Este sector económico, dotado de equipos modernos, hace frente perfectamente a la competencia internacional y produce productos alimenticios de alto valor nutritivo. La mayor parte de la producción es de salmón atlántico, el resto de trucha. El salvelino es una nueva especie criada en vivero, y se crían también otras clases de peces, como el fletán del Atlántico, el rape y unos moluscos similares a las vieiras. La producción de pescado en viveros supera actualmente a la producción total de carne en el conjunto de la agricultura noruega. A largo plazo, no existe practicamente duda alguna respecto del papel primordial que desempeñará la acuicultura en nuestra producción de alimentos con materias primas procedentes del mar, siempre que se haga de manera ecológica. En su informe para la acuicultura, presentado ante el Storting en 1995, el Gobierno esbozó la política a seguir en el futuro para este sector. Las autoridades pesqueras, por su parte, se han ocupado de planificar en detalle el uso futuro de nuestras zonas costeras. La planificación tiene por objeto armonizar los diferentes intereses implicados en la utilización de las costas. La acuicultura, la pesca y el aprovechamiento de algas y hierbas marinas desempeñan un papel importante a tal particular.

Muchos municipios dependen de la existencia de industrias piscícolas para poder asegurar empleo y vivienda a sus habitantes. Las granjas piscícolas se hallan ubicadas desde el archipiélago de Hvaler, al sureste de Noruega, hasta la costa oriental de Finmark, en el norte. Más de 3.000 unidades de trabajo están en actividad. Considerado en el contexto de la pesca tradicional, la acuicultura puede convertirse en un elemento estabilizador del empleo en las comunidades del litoral noruego. La utilización de los conocimientos y de las tecnologías actuales abre la perspectiva de una producción ininterrumpida, susceptible de paliar las fluctuaciones estacionales propias de la pesca tradicional. Para lograr que la producción se adapte a las condiciones del mercado, se implantaron en Noruega los últimos años una serie de medidas de control del peso de los peces, entre las que cabe mencionar las cuotas de alimentos para peces. En 1996, Noruega y la UE concluyeron un acuerdo acerca del salmón por el que se asegura a Noruega acceso al mercado comunitario y se fijan los precios mínimos, e igualmente el techo del crecimiento anual de las exportaciones noruegas de salmón a los países de la Unión Europea.

La explotación de unidades de acuicultura dedicadas a la cría de peces y mariscos está sujeta a licencia por parte de las autoridades pesqueras noruegas. La licencia se otorga bajo reserva de que las actividades de acuicultura no propaguen enfermedades entre los peces y que la explotación de las instalaciones no esté en relación de conflicto con otros intereses. Se han realizado progresos considerables en los últimos años por lo que respecta a las condiciones sanitarias y medioambientales y otro tanto puede decirse del estándar técnico y las directivas aplicables al funcionamiento de las instalaciones piscícolas.

Industria y exportación

En el mercado nacional noruego se vende pescado por razón de 50.000 ó 60.000 millones de CORONAS anuales. La mayor parte de la pesca, no obstante, se exporta. La Unión Europea es claramente nuestro principal mercado. El 59% de las exportaciones correspondientes a 1997 tuvieron como destinatarios a países de la Unión Europea. Nuestros principales mercados por separado son Dinamarca, Francia y Gran Bretaña. En los últimos años hemos asistido además al aumento prometedor de las exportaciones a diferentes mercados asiáticos, habiéndose igualmente registrado un incremento notable de la exportación de pescado a Rusia y a otros países del este europeo. Por lo que respecta a América, Brasil compra grandes cantidades de bacalao en salazón y se vuelve a registrar un crecimiento de la exportación a los Estados Unidos.

El Consejo Noruego de Exportación de Pescado en Tromsø tiene representantes en mercados clave y coordina la comercialización de las industrias del sector en el extranjero. El Consejo Noruego para la Exportación de Pescado tiene también funciones de gestión y es órgano asesor del Ministerio de Pesca.

En 1997 Noruega importó pescado y productos derivados como harina y aceite de pescado por un valor casi equivalente a los 3.800 millones de coronas. Mucho de éste pescado, en especial bacalao, caballa y arenque, había sido traído al puerto por barcos extranjeros para su elaboración posterior en instalaciones noruegas.

La industria pesquera noruega está constituida por numerosas pequeñas y medianas empresas esparcidas a lo largo del litoral. En el transcurso de los últimos 20 años se ha reducido la cifra de empresas procesadoras de pescado de 860 a unas 500. En 1998 había 11 fábricas productoras de harina y aceite de arenque. Una gran parte de su producción consiste en elaborar harina de pescado de alta calidad, uno de los componentes de la alimentación piscícola. Se han empleado grandes esfuerzos en adaptar el volumen de producción de la pesca e industria derivadas a los recursos existentes y fomentar la cooperación mutua entre empresas del sector, al objeto de conseguir una producción rentable y acorde con las condiciones del mercado. Los poderes públicos han tomado las medidas necesarias y numerosas empresas no han dudado en modernizar sus instalaciones y su material de equipo, asegurando la calidad y mejora de las competencias y los métodos de comercialización. La industria noruega de la pesca proporciona productos de calidad superior, dependiendo esencialmente de ella el que Noruega mantenga su posición de gran país exportador de pescado y mariscos. De la industria de transformación del pescado, cuya base es la materia prima obtenida a través de la pesca y la acuicultura, dependen en gran medida el nivel de empleo y el desarrollo de los distritos costeros.

Investigación

En Noruega llevamos a cabo variados y amplios estudios de investigación, tanto en materia de acuicultura como de pesca y captura marinas. La investigación sobre la pesca lleva muchos años gozando de prioridad en los presupuestos del Estado y guarda relación, entre otros temas, con el estudio de los recursos heléuticos, el medio ambiente marino y costero, la tecnología de la captura, la acuicultura, la alimentación de los peces, la industria, el desarrollo industrial y con temas relativos a la producción de alimentos y su comercialización. La investigación sobre la pesca se subsidia anualmente con más de 500 millones de coronas. Por lo que respecta a la acuicultura, los conceptos clave son cría y alimentación de alevines, selección genética y peces sanos. La biotecnología ocupa un lugar destacado en el campo de los estudios de investigación de la acuicultura y otras formas de producción industrial de peces.

Las ayudas de organismos oficiales se canalizan en parte a través del Consejo Noruego de Investigación. El Consejo de Investigación es órgano asesor ante el Ministerio de Pesca para temas de investigación.

El Instituto de Investigación Marina de Bergen, cuya actividad se financia fundamentalmente por fondos procedentes del Ministerio de Pesca, tiene como tareas fundamentales el seguimiento, control y vigilancia de las poblaciones de peces y mamíferos marinos, del medio ambiente marino y costero y del trabajo de alimentación marina y acuicultura. El Instituto trabaja en estrecha colaboración con investigadores del mar de otros países. Gran parte del trabajo de cooperación internacional se realiza a través del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM). El Instituto Noruego para la Pesca e Investigación sobre la Acuicultura, con sede en Tromsø, lleva asimismo a cabo trabajos de investigación en materia de biología marina, creación de nuevos productos y su comercialización.

El Instituto de Nutrición de la Dirección General de Pesca de Bergen es asesor de las autoridades pesqueras para temas relacionados con la alimentación y realiza estudios de investigación en este campo. Una serie de instituciones docentes, como la Escuela Superior de Ciencias Pesqueras de la Universidad de Tromsø y las Universidades de Trondheim, Bergen y Oslo, amén de varias otras escuelas superiores e instituciones realizan igualmente estudios de investigación sobre la pesca.

Se imparten asignaturas de carácter práctico relacionadas con la pesca en diferentes centros de enseñanza superior de la zona del litoral, a saber, las de pesca y captura, acuicultura, elaboración industrial del pescado e industria costera. La educación superior en materia de ciencias pesqueras se imparte en escuelas superiores regionales, escuelas marítimas y universidades.

En la Escuela Superior de Ciencias Pesqueras se puede obtener el título de graduado en esta especialidad y las cuatro universidades de Noruega otorgan grados "Master" de Ciencias Pesqueras y similares. La Escuela Superior Noruega de Economía y Administración de los Negocios y el Instituto de Tecnología de la Universidad de Trondheim imparten también enseñanza en la asignatura de Ciencias Pesqueras.

Regulación, seguimiento vigilancia y control

La Dirección General de Pesca, sita en Bergen, es el órgano ejecutivo del Ministerio de Pesca por lo que se refiere a la regulación, seguimiento, vigilancia y control de las capturas. Las cuotas de captura noruegas se reparten anualmente entre los diferentes tipos de barcos y en muchos casos, cada barco tiene derecho a una cuota fija de cada una de las diferentes especies de peces. En otros casos, se establece la cantidad correspondiente como máximo a cada barco dentro de una cuota de grupo. Una vez se han agotado las cuotas, se interrumpe la actividad pesquera. Rigen además regulaciones de carácter técnico, en virtud de las cuales se establecen límites mínimos al tamaño de los peces que se pueden capturar y se prohibe arrojar de nuevo al mar el pescado capturado.

Las tareas de vigilancia y control para asegurar el cumplimiento de la legislación y las regulaciones pesqueras gozan de prioridad. Barcos noruegos y extranjeros son sometidos a severos controles en aguas territoriales de Noruega, tanto en el mar como al descargar el pescado y se aplican consecuentemente las normas técnicas que excluyen la pesca de ejemplares pequeños. Al mismo tiempo, se desarrollan aparejos de pesca que facilitan la captura de peces adultos unicamente. El control del mar está a cargo de la Guardia Costera, si bien la Dirección General de Pesca tiene también importantes funciones de control normativo y vigilancia. Durante los últimos años se han potenciado los esfuerzos para coordinar y hacer más eficaz la actividad supervisora de ambos.

En cooperación con otros países ribereños del Atlántico Norte y de la zona del Mar del Norte, Noruega concede gran importancia a la creación de sistemas para asegurar la pesca responsable. A tal efecto, se han suscrito acuerdos con Rusia, Irlanda, Escocia y Dinamarca.

Las autoridades pesqueras trabajan por mejorar continuamente la calidad de los productos noruegos comercializados en todo el mundo. La Dirección General de Pesca realiza a tal efecto inspecciones frecuentes e investigación en laboratorios.

Las autoridades pesqueras velan por la observancia de las normas de aplicación a la cría de peces y moluscos en viveros, colaborando a tal fin con diversos otros órganos oficiales, estatales, regionales y locales y con el cuerpo de policía.

El Ministerio de Pesca es igualmente responsable del cumplimiento de la legislación que rige la venta y exportación de pescado y productos derivados.

Una despensa renovable

La protección de los recursos marinos basada en el principio de desarrollo sostenible y rentable es el objetivo primordial de la política pesquera de Noruega. La consideración debida al hábitat marino es el principio rector de la política pesquera de Noruega y de practicamente todas las actividades relacionadas con la pesca y captura, la caza de focas y ballenas y la acuicultura.

Hemos de cosechar el excedente de frutos de la naturaleza, es decir, peces y mamíferos marinos como la foca y la ballena. El punto de vista noruego es que todas las especies marinas pueden someterse a explotación dentro de unos límites biológicamente aceptables. Si se logra ésto y se evita la contaminación en todo el mundo, el mar será eternamente una despensa renovable de la que podrá surtirse el ser humano. Para Noruega, nación pesquera, piscifactora y cazadora de ballenas, es fundamental que la gestión de los recursos marinos se lleve a cabo conforme a criterios de protección y que su aprovechamiento esté basado en recomendaciones científicas.

El autor del artículo, Bjarne Myrstad (50), es Jefe de Información del Ministerio de Pesca desde 1990. Trabajó de periodista durante 20 años, colaborando en el periódico Dag og Tid, del que fue redactor de 1974 a 1979, y en Bergens Tidende, con artículos sobre la pesca (1983-1990). En 1996 publicó el libro titulado "Vestlandsfiske"(La pesca en el oeste de Noruega) y, en 1998, el libro "Han Hallstein – storbasen på land"(El Hallstein – patrón de pesca en tierra).

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