La política noruega de la infancia, la familia, la paridad entre los sexos y el consumo
Seguridad, confianza y paridad entre los sexos
Por Ragnhild Samuelsberg
En la década de 1970 muchos probablemente opinaban que las activistas en favor de la paridad entre los sexos hacían demasiado ruido y que sus reivindicaciones eran excesivas. De todas formas, pocos eran los que creían por entonces que su trabajo sería el caldo de cultivo de grandes cambios sociales en Noruega. Las mujeres irrumpieron en el mundo de la política, la vida laboral y las instituciones docentes, poniendo en el orden del día importantes asuntos de política familiar.
Tiempo después vemos que la política noruega de paridad entre los sexos, que ha dado como resultado entre otra legislación la Ley sobre el Aborto voluntario, de 1978, y la nueva Ley de Igualdad de Oportunidades entre ambos sexos, de 1979, ha contribuido en gran medida a cambiar las modalidades de convivencia y la vida cotidiana. Junto con el tema de los Derechos del Niño, se pusieron en el punto de mira asuntos importantes de política familiar tales como la construcción de más guarderías y jardines de infancia, la mejora del régimen de prestaciones y excedencias por nacimiento de hijos y el igual derecho de ambos sexos a participar en la vida profesional.
El Ministerio para Asuntos del Niño y de la Familia fue creado en 1991. Su función es poner las condiciones necesarias para el desarrollo óptimo de los niños y los jóvenes por lo que se refiere a la seguridad de las condiciones económicas y sociales de sus familias, y la total igualdad de oportunidades entre las mujeres y los hombres. Además de lo anterior, el Ministerio se encarga de elaborar leyes que refuercen los derechos, los intereses y la seguridad del consumidor. El Ministerio mantiene amplios contactos internacionales y su trabajo se orienta igualmente en gran parte hacia la cooperación y la negociación de acuerdos internacionales.
Una sociedad homogénea en cambio
Noruega es un país de forma alargada integrado por núcleos demográficos dispersos. Aproximadamente las tres cuartas partes de la población viven actualmente en ciudades y concentraciones urbanas. El censo de Noruega arroja actualmente la cifra de 4,5 millones de habitantes. A finales de 1999, la población de origen inmigrante ascendía a 282.500 individuos (6,3% de la población total). Las expectativas de vida son altas, en particular las de las mujeres (81,5 años), pero también lo son las de los hombres (75,6 años). Muchos caracterizan a Noruega diciendo que es una sociedad homogénea en la que priman una visión y unos valores internos basados en la autonomía de los sexos y la paridad. Esta visión y estos valores internos pueden ser opuestos a los de los inmigrantes procedentes de otras culturas. Los medios de comunicación de masas traen con frecuencia al debate público el tema de los conflictos de valores, y últimamente se han puesto en el foco de atención asuntos tales como los matrimonios concertados y la mutilación genital femenina. Ambas prácticas están prohibidas en Noruega, si bien son llevadas
za cabo por ciertos grupos de inmigrantes.
La política de paridad entre los sexos
El objetivo de la política de paridad entre los sexos es que las mujeres y los hombres tengan oportunidades, derechos y deberes idénticos en todos los ámbitos sociales. No existirá violencia entre sexos y se hará un reparto equitativo del poder y las influencias entre las poblaciones femenina y masculina. Esto implica igualdad de oportunidades y condiciones para las mujeres y los hombres por lo que se refiere a la independencia económica y al acceso al mercado laboral. A ello se suma la responsabilidad compartida del hogar y los hijos y el igual acceso a la formación de los jóvenes de ambos sexos.
En Noruega creamos en 1979 un Comisionado para la Igualdad de Oportunidades entre ambos sexos que tiene por misión la defensa de la Ley del mismo nombre. Algunos opinan que en Noruega se ha logrado por completo la paridad y en el trabajo político se nota netamente que ambos sexos están representados, pero aún queda mucho por hacer. Por ejemplo, sólo el 6% de los miembros de los Consejos de Administración de sociedades que cotizan en Bolsa son mujeres, siendo igualmente abrumadora la escasa representación femenina en los cargos directivos de las empresas e industrias noruegas. La diferencia entre los salarios por trabajos a jornada completa percibidos por los hombres y las mujeres sigue siendo del 20%. En la primavera de 2001, el Gobierno presentó una propuesta de nueva Ley de Igualdad de Oportunidades entre los sexos en cuyo punto de mira estaba especialmente la igualdad de salario, la prevención del acoso sexual y la protección reforzada de los hombres en materia de excedencia por paternidad.
Madres trabajadoras con hijos pequeños
Muchos se preguntan cómo es posible que en Noruega la tasa de participación femenina en la vida activa sea alta cuando la tasa de natalidad también lo es. Está de hecho demostrado que la tasa de participación laboral de las mujeres noruegas figura entre las más altas a escala internacional. En 1999, el 74% de las mujeres de edades comprendidas entre los 15 y los 64 años de Noruega tenían empleo, mientras que en la UE el porcentaje era del 53%. Noruega presenta el rasgo único de combinar la alta tasa de participación laboral femenina con una fertilidad elevada (1,85 hijos). La tasa de participación laboral de las madres con hijos de corta edad es también alta. En el transcurso de los últimos veinte años, la cuota proporcional de mujeres activas, casadas o convivientes con su pareja de hecho y con hijos menores de 3 años, pasó del 46%, en 1980, al 76%, en 2000. Está igualmente demostrado que las mujeres con hijos de corta edad se mantienen activas, dado que el 86% de las mujeres con hijos de edades entre 3 y 6 años ocupan un puesto de trabajo. Es asimismo cada vez más corriente que las madres con hijos de corta edad trabajen la jornada entera. La tendencia actual es que las mujeres y los hombres jóvenes, en mayor medida que lo hacían anteriormente, deseen compartir la educación de los hijos.
Excedencia por maternidad o paternidad y cuota paterna
La política familiar noruega está estrechamente vinculada a la política de paridad entre los sexos, siendo su objetivo que los hombres y las mujeres puedan compaginar la vida laboral y el cuidado de los hijos, inclusive mientras éstos tienen corta edad. De ahí que hayamos instaurado la excedencia remunerada por nacimiento de un hijo que incluye una cuota paterna (cuatro semanas del tiempo de excedencia se reservan al padre) y la independencia de los derechos adquiridos de los padres. A través de la Seguridad Social, el Estado compensa a los empleadores por la totalidad del salario abonado durante la excedencia por maternidad o paternidad.
Actualmente, la duración de esta excedencia es de un año, con derecho a percibir el 80% del salario o, alternativamente, de 42 semanas sin merma de remuneración. La cuota paterna ha hecho que ocho de cada diez padres se queden en el hogar cuidando a su hijo. Se trata de un aumento espectacular comparado con la situación anterior, en que sólo el 4 % de los padres ejercían su derecho a compartir el tiempo de la excedencia. La cuota paterna ha demostrado ser un medio muy eficaz de que los padres se dediquen a cuidar a sus hijos más pequeños. Esta medida, destinada específicamente a los padres, demuestra que la legislación puede influir en la conducta de los individuos. A partir de 2000, los padres pueden percibir una ayuda por nacimiento o adopción de un hijo calculada en base a su tiempo de cotización, siempre y cuando la madre después del parto se incorpore a su trabajo, reanude su formación, o en el supuesto de que sufra una enfermedad que no le permita cuidar al niño. Los padres pueden también disfrutar de excedencia sin sueldo, lo cual les permite permanecer tres años en el hogar cuidando a su hijo, sin por ello desvincularse de la vida laboral.
Guarderías y jardines de infancia
Muchos padres desean que se les proponga un marco pedagógico estable para sus hijos mientras ellos trabajan. En Noruega tenemos guarderías y jardines de infancia, regulados por una ley específica que proporciona esta oferta a los niños de edades entre 1 y 5 años. Tenemos igualmente un programa pedagógico marco para guarderías y jardines de infancia. Su contenido se basa en la tradición nórdica, que combina el aprendizaje y la atención al niño. En la guardería y el jardín de infancia se crea en edad temprana el fundamento de la interacción social, la creatividad y la autonomía. De ahí su gran importancia para que el niño desarrolle dichas cualidades, sin olvidar la importancia que tienen para asegurar una alta tasa de participación femenina en la vida laboral y con ello, la paridad entre los sexos.
Las guarderías y los jardines de infancia están a cargo de los municipios, que pueden ofrecer centros infantiles de propiedad pública o privada. La oferta de guarderías y jardines de infancia cubre actualmente el 61% de las necesidades de los niños entre 1 y 5 años, pero la meta es la provisión en el año 2003 de una plaza en un centro de educación infantil, adecuada y a un precio módico, a todas las familias que lo deseen. Para lograr este objetivo, el Gobierno Stoltenberg ha propuesto en 2001 obligar a los municipios, por vía legislativa, a ofrecer este tipo de estructuras de acogida. Además, se reforzará la financiación por parte del Estado, de manera que pueda reducirse la cantidad a sufragar por los padres. Los costes de las guarderías y los jardines de infancia se reparten en la actualidad entre el Estado, el municipio y los padres. El Storting (el parlamento noruego) ha dado su apoyo para que, de aquí al año 2005, dichos costes se repartan entre el Estado, el municipio y los padres en la proporción del 50, el 30 y el 20%, respectivamente.
Se discute igualmente para decidir si Noruega va a establecer una suma máxima correspondiente a los padres (que en Suecia asciende a 1.400 coronas, aproximadamente) o si conviene instaurar una oferta de corta duración gratuita para todos. Las autoridades actúan asimismo para mejorar la calidad de los centros de educación infantil adaptándolos en mayor medida a los usuarios, aumentar las calificaciones del personal empleado y brindar una atención satisfactoria a los niños con necesidades especiales. Es preceptivo que los directores y el personal pedagógico de las guarderías y jardines de infancia posean la formación de profesores de educación infantil, enseñanza superior que dura tres años.
La prestación en efectivo y la ayuda familiar por hijos a cargo de la Seguridad Social
Muchos padres desean para sus hijos una plaza en una guardería o en un jardín de infancia, pero en numerosos municipios la cons-trucción de dichas estructuras es insuficiente. Quienes no consiguen o no desean ocupar una plaza de guardería o jardín de infancia tienen derecho a una prestación en efectivo con un techo de 3.000 coronas mensuales, desde que el niño tiene 1 año hasta que cumple 3. A título comparativo, la ayuda familiar por hijos, prestación general que todos los niños residentes en Noruega perciben desde el nacimiento hasta los 18 años, independientemente de los ingresos de sus padres, es de aproximadamente 1.000 coronas por mes. La prestación en efectivo, introducida por el Gobierno de coalición centrista en 1997, suscitó divergencias entre los partidos y sigue siendo objeto de debate y de negociaciones políticas. Sus detractores alegan fundamentalmente que los padres no dedican mucho más tiempo a sus hijos, que no se ocupan más de los hijos y que por eso la prestación en efectivo obstaculiza la igualdad de derechos y oportunidades entre los sexos. Noruega emplea actualmente unos 3.000 millones de coronas en la prestación en efectivo y 15.000 millones de coronas en la ayuda familiar por hijos. Hay en Noruega 1. 031.531 de niños de edades entre los 0 y los 18 años (1998). La mayor parte de ellos (el 77%) conviven con sus dos progenitores. De éstos, el 64% viven con padres que están casados y el 13% con padres que conviven de hecho. Aproximadamente el 18% de los niños vive en familias monoparentales.
Pareja de hecho, matrimonio o contrato de vida en común
El modelo de familia noruego ha sufrido grandes transformaciones desde la II Guerra Mundial. Durante las primeras décadas de la posguerra, la institución matrimonial tenía una posición hegemónica, si bien ésta se debilitó a lo largo del decenio de 1970. A fines de esta década, surgió de lleno el término "pareja de hecho". La transformación sufrida por el modelo tradicional de familia presenta tres rasgos fundamentales: la gente se casa más tarde que antes, los hijos nacidos fuera del matrimonio son más numerosos y cada vez se divorcian más parejas. En nuestros días, del total de 60.000 nacimientos registrados cada año en Noruega, casi el 50% de los niños tienen padres que no están casados, parejas de hecho en la mayoría de los casos. En 1999, 9.015 niños menores vivieron el divorcio de sus padres.
La ley dispone que el padre y la madre que están o han estado casados tengan la patria potestad de los hijos. El padre y la madre que no lo hayan estado nunca tienen que pactar a quién corresponde la patria potestad. Los padres pueden reclamar judicialmente el derecho a la patria potestad sobre los hijos. La Ley sobre las relaciones paterno-filiales determina las normas relativas a la maternidad, la paternidad, la patria potestad y el deber de alimentos. La paternidad se deduce por el hecho del matrimonio (Pater est...) o se establece por medio de reconocimiento, o de sentencia judicial.
El matrimonio sigue siendo la modalidad de convivencia más extendida (850.000 parejas casadas en 1998), si bien los más jóvenes optan cada vez más frecuentemente por vivir con su pareja de hecho (250.000 parejas de hecho). En Noruega las parejas de homosexuales pueden registrar su contrato de vida en común, con los mismos efectos legales que el matrimonio, a excepción de la ceremonia matrimonial en la Iglesia y la adopción. El Gobierno ha presentado actualmente una propuesta de adopción de los hijastros, en virtud de la cual una parte de un contrato de vida en común registrado puede adoptar a los hijos de la otra parte. Se ha presentado igualmente un Informe al Storting sobre las condiciones de vida de los homosexuales y las lesbianas proponiendo medidas antidiscriminatorias. En efecto, una encuesta ha demostrado que tanto como el 25% de los jóvenes homosexuales ha intentado suicidarse.
Participación e influencia de los niños y los jóvenes en la vida ciudadana
En Noruega se es cada vez más consciente de que los niños y los jóvenes pueden aportar una valiosa contribución al desarrollo social, en particular por lo que se refiere a la política local. Muchos se dejan sorprender por la creatividad y sensatez de que hacen prueba los niños en sus sugerencias. Esto se debe especialmente al hecho de que los medios de comunicación de masas tienden a presentar solamente el lado negativo de la cultura juvenil. Casi la mitad de los 435 municipios del país han establecido un Consejo específico de los niños y los jóvenes, cuya misión es influenciar y motivar su participación en la configuración de la oferta de tiempo libre, en el colegio y en el medio local. En 1999, las Autoridades estatales crearon el Foro Democrático de los jóvenes. En los dos años de su existencia, el Foro ha formulado una serie de propuestas a las Autoridades centrales y locales, entre las que se cuentan las medidas para mejorar la tasa de participación electoral de los jóvenes, su representación en los Consejos y las Comisiones municipales, la formación de políticos, las medidas para mejorar la democracia en el seno del sistema escolar, un portal de Internet y la representación de los jóvenes en los Consejos y las Comisiones estatales.
Una sociedad pluricultural esfuerzos contra el acoso colectivo y el racismo
Noruega tiende a convertirse cada vez más en una sociedad pluricultural. En Oslo, aproximadamente uno de cada cinco jóvenes tiene ascendientes extranjeros. La diversidad cultual es enriquecedora y refuerza la comunidad, pero plantea también retos en materia de integración y asimilación. El racismo y la discriminación son opuestos a los valores fundamentales noruegos. En la primera mitad de 2002, el Gobierno presentará un nuevo plan de acción contra el racismo y la discriminación. El Ministerio de Asuntos del Niño y de la Familia ha asignado fondos para el proyecto "Apostar por los jóvenes de las grandes aglomeraciones urbanas", destinado a mejorar las condiciones de vida en general de los jóvenes que viven en los municipios de mayor población y, más en concreto, a contribuir a la asimilación y a la lucha contra el racismo. La ayuda del Ministerio cubre toda suerte de iniciativas, métodos de enseñanza alternativos, locales donde se pueden reunir los jóvenes, pasando por actividades que contribuyan a darles calificaciones suplementarias y el sentimiento de ser dueños de su destino. El acoso colectivo supone un problema importante entre los niños y los jóvenes, independientemente del origen cultural. De ahí que se hayan reservado fondos para la introducción de un programa antiacoso y antihostigamiento en los centros de enseñanza primaria y secundaria obligatoria a partir del año 2001.
Protección de Menores y medidas contra las alteraciones graves del
comportamiento
Las alteraciones del comportamiento son el diagnóstico psiquiátrico que afecta con mayor frecuencia a los niños y los jóvenes de Noruega. Se calcula que aproximadamente el 5 % de la población infantil y juvenil noruega presenta alteraciones del comportamiento. La Ley de Protección al Menor ofrece la posibilidad de ingresar a niños y jóvenes afectos de graves alteraciones del comportamiento en instituciones educativas y terapéuticas.
En los últimos 10 ó 15 años, los servicios de Protección de Menores han puesto en marcha medidas en favor de un número creciente de niños. En el 75 % por ciento de los casos, aproximadamente, se trata de medidas de ayuda a domicilio, y en el 25%, del traspaso de la función de cuidado a cargo de los padres por ingreso del niño en una institución u hogar de adopción temporal. La segunda solución tiene por regla general carácter forzoso. En la década de 1990 se registró un fuerte aumento del total de niños que recibieron asistencia de diversas formas, que pasó de 13.000 a casi 30.000. Sin embargo, los especialistas están de acuerdo en el hecho de que, por regla general, el ingreso en una institución no ayuda a niños y jóvenes que han desarrollado graves alteraciones del comportamiento. En base a esta constatación, se han puesto en marcha en la mayor parte de las provincias de Noruega tratamientos según la denominada "terapia multisistémica" ("Multisystemic Therapy, MST"). El método ha sido desarrollado en Estados Unidos para curar a jóvenes con alteraciones del comportamiento particularmente graves. El tratamiento reposa sobre la familia y el medio local, siendo su objetivo ser aplicado en el ambiente natural del joven, de modo que los actores más importantes de su entorno inmediato, como puedan ser la familia, el centro escolar, los amigos, la policía, etc., estén involucrados. Un método similar, el tratamiento de formación de padres ("Parent Management Treatment", PMT) ha sido desarrollado pensando en niños de temprana edad con alteraciones del comportamiento de diversos grados. El tratamiento incluye la formación de los padres en la utilización de métodos más eficaces para atender a sus hijos. Los resultados preliminares indican la eficacia de ambos métodos, que se adaptan bien al contexto noruego.
El Comisionado para la Protección de Menores (Barneombudet)
La creación del Comisionado para la Protección de Menores ha sido una importante medida de política infantil en Noruega. La institución, establecida en 1981, fue la primera del mundo en su género. El Comisionado para la Protección de Menores observará las condiciones de vida de los niños desde el nacimiento hasta los 17 años y trabajará para mejorarlas. El Comisionado para la Protección de Menores vigilará todos los ámbitos sociales y tomará la iniciativa ante las Autoridades para corregir situaciones que sean perjudiciales para los niños, proponiendo cambios que redunden en su beneficio. Una de sus principales funciones es la de velar por el cumplimiento y práctica de las leyes que protegen los intereses de los menores, conforme al deseo de Noruega de aparecer como una "democracia bien desarrollada desde el punto de vista de la política familiar". De ahí que el principal campo de acción del Comisionado para la Protección de Menores sea la tarea de información y la presentación de propuestas y de opiniones bien documentadas. El Comisionado para la Protección de Menores debe ser el portavoz imparcial de los niños de Noruega
La política de protección al consumidor de Noruega
La política de protección al consumidor se orienta a crear equilibrio y relaciones de igual valor entre los intereses de los consumidores y los intereses económicos de los mercados, públicos y privados. Su principal objetivo es la defensa de los intereses, los derechos y la seguridad de los consumidores. Del lado de la oferta, se constata la existencia de actores profesionales que disponen de potencialidades importantes y llevan a cabo una comercialización cada vez más agresiva y eficaz. De ahí que se procure un compromiso en materia de política de consumo que consolide la posición de los consumidores y se encargue de aportarles la mejor información posible.
La política de protección al consumidor debe en general contemplarse como un ámbito de intervención política multisciplinaria, porque trata de proteger los intereses de los consumidores en las esferas de competencia de numerosas Autoridades. El Ministerio de Justicia, por ejemplo, es responsable de la Ley de Compra y la Ley de Créditos, mientras que el Ministerio de Agricultura lo es de la política de nutrición y de productos alimentarios. Otro campo es la política de la competencia, cuya misión principal es asegurar la utilización eficaz de los recursos a disposición de la sociedad mediante la competencia dinámica. En este terreno tiene importancia la aplicación de la Ley de Comercialización.
Los niños y los jóvenes son el blanco de una presión consumista cada vez mayor, dado que son particularmente influenciables y a duras penas distinguen entre aquello que es materia de redacción periodística y lo que es publicidad en las aportaciones de los medios de comunicación de masas. En febrero de 2001, una Comisión nombrada por el Gobierno emitió su informe, titulado "¿Educación con la etiqueta puesta?" y propuso, entre otras medidas, reforzar la prohibición legislativa de la publicidad televisada destinada a los niños, asegurar que los centros escolares puedan ser una zona libre de toda publicidad y prohibir la publicidad en los libros de texto y el material didáctico. Dado que la publicidad transciende las fronteras, es importante poner el tema en el orden del día de los foros internacionales.
En Noruega tenemos dos instituciones nacionales de protección del consumidor; el Consejo del Consumidor, que está en contacto directo con el público, y el Defensor del Consumidor, que vela por el cumplimiento de la legislación, las condiciones contractuales y la comercialización de los productos. La política de protección del consumidor tiene por objetivo asegurar los derechos de los consumidores, garantizar la pertinencia y exactitud de la información sobre los productos de consumo, ayudar a las unidades domésticas a tener control de su situación económica, prevenir riesgos para la salud de los consumidores, fomentar la toma de conciencia sobre el desarrollo sostenible y difundir conocimientos.
El Ministerio de Asuntos del Niño y de la Familia vela por el cumplimiento de las leyes y los sistemas de subvención, hace planificaciones, redacta informes, pone en marcha medidas de fomento y apoya la investigación, el trabajo de desarrollo y la información. Recibe frecuentemente el apelativo de "Ministerio de la vida cotidiana" porque su ámbito de actuación se refiere a la vida diaria de la mayor parte de los habitantes de Noruega y las decisiones adoptadas pueden ser muy importantes para los individuos.
Ragnhild Samuelsberg es Directora del Servicio de Información del Ministerio de Asuntos del Niño y de la Familia
UDA746SPA
Producido por Nytt fra Norge para el Real Ministerio de Asuntos Exteriores en junio de 2001. El autor del artículo se hace responsable del contenido.Se permite la reproducción.